El Heredero, Prudenci Bertrana

[L’hereu], Novela del narrador, comediógrafo y periodista catalán Prudenci Bertrana (1867-1942), publicada en 1931, año en que obtuvo el premio «Crexells» de novela catalana. Es el pri­mer volumen de una trilogía en la que le siguen El vagabund y L’impenitent.

Cuenta la vida de Innocenci Aspriu, quien durante el invierno estudia en Gerona y en verano vive en jubilosa comunión con la naturaleza en el Mas Aspriu. Al acabar el bachillerato marcha a Barcelona para iniciar la carrera de ingeniero y se hospeda en casa de uno amigos de Caries Reixac, su compañero de instituto. Allí se enamora de Eugènia, la hija de la casa, que, al principio lo recha­za, pero acaba rindiéndose a aquel espíritu candoroso y selvático. Innocenci deja los estudios y pretende dedicarse a la pintura, pero su padre lo reclama para adiestrarlo en las funciones de futuro hacendado y para alejarlo, al mismo tiempo, de Eugènia. Innocenci obedece, pero, poco después, se casa clandestinamente con Eugènia y sólo la trae al hogar paterno cuando su madre enferma gravemente. Muere su padre y él se hace cargo de la hacienda, que finalmen­te vende para pagar las hipotecas y las pérdidas producidas por él incendio del bosque.

Abundan en la obra largas descrip­ciones de la vida de la montaña, de escenas de caza y pesca y de la explotación de los alcornocales. Bertrana es un gran poeta en prosa, que sabe captar el aspecto cromático y sensual del paisaje. Y éste es un perso­naje más de su novela, quizá el más im­portante, grandioso e invasor. Innocenci es sólo un contemplativo que vive intensamen­te la misteriosa metamorfosis de la natu­raleza. Su aspereza selvática se mezcla con un infantilismo casi rousseauniano. El len­guaje de Bertrana combina la riqueza de las variantes del Campo de Tarragona y de la comarca de La Selva. Y siempre encuen­tra, junto a la calidad única del adjetivo, la imagen esencial que nos dé súbitamente una visión completa del escenario inme­diato.

A. Manent