Comedia religiosa escrita por el autor español Juan Bautista Diamante (1625-1687), publicada por vez primera en la segunda parte de sus Comedias, en Madrid el año 1674. Como la mayor parte de las obras de este autor, adolece de falta de originalidad e invención; el argumento está tratado con monotonía, que no logran salvar algunos episodios, como los fríos amores de José, el sobrino del protagonista, con la dulce Ana. Privada de verdadera razón artística, la obra languidece en una sucesión de incidentes desarrollados con cierta afectada pomposidad. Diamante, a pesar de todo, consiguió cautivar en algún instante la atención del público, gracias a la expresión de los afectos, que supo dotar de cierto vigor. El pasaje dedicado a Mitilene y Amón, el jefe de los enemigos del héroe judío, es acaso el más logrado de esta comedia, pues en él consigue desplegar su habilidad efectista y un tanto retórica. Cumplir a Dios la palabra dada no figura, desde luego, entre las mejores obras de Diamante, que obtuvo más felices éxitos en la imitación de obras de otros autores, de cuyos argumentos y situaciones supo aprovecharse de modo inteligente, adaptándolos a su peculiar estilo, rico en recursos que le permitían conseguir el favor del público: apariciones fantásticas, milagros, intervención de seres espirituales, de dioses y ninfas del paganismo, hazañas fabulosas, gran aparato militar, etc.

