[Cobles de Fortuna]. Poema moral o sirventes, compuesto por el poeta catalán Jacme March (1335- 1410), en tres estrofas de diez versos decasílabos (al modo provenzal) y dos tornades, en cuartetas con versos del mismo número de sílabas. Se ha publicado numerosas veces, y últimamente por A. Pagés, en 1949 («Bibliothéque Méridionale», 1.a serie, volumen XXVI). El tema del poema es la acción de la Fortuna sobre la vida humana. Ante tantas gentes que se gobiernan por aquella divinidad, atendiendo el curso de los astros, el poeta reacciona y sostiene que el alma sólo debe dejarse gobernar por Dios y que debe regirse por la razón. No importa que en esta vida la suerte favorezca a los malvados y castigue a las personas de bien, pues a unos y a otros se hará justicia en la otra vida.
Por tanto — dice dirigiéndose a un amigo—, no dejéis de obrar bien. La segunda tornada lleva la divisa Columba pros, «Noble paloma», en la cual se oculta el nombre de la dama que el poeta canta en sus versos. De ella se hace también mención en el Diccionari de rims (v.) y en La ciutat del Rei d’Amor. Como se ve, el pensamiento de estas Coplas es profundamente cristiano. Contra el determinismo de los que creen en la fuerza del curso de los astros, March afirma la libertad del hombre, cuya voluntad sólo debe someterse a Dios. Este modo de sentir diferencia a nuestro poeta de muchos escritores del primer Renacimiento, para los cuales la Fortuna era una divinidad ciega, a la que estaba sujeta la vida de los hombres. Las Cobles de Fortuna carecen de vuelo poético, pero son discretas y mantienen el tono noble que cuadra a su carácter.
P. Bohigas

