Obra del escritor, médico y político argentino, Eduardo Wilde (1844- 1913). Esta obra es una biografía completa escrita por el autor en sus últimos años y aparecida postumamente. Abarca apenas la infancia del protagonista, Boris, en el pueblo boliviano de Tupiza, poco distante de la frontera argentina. Dada la época de la vida en que la compuso, esa autobiografía le sirve, no sólo para refrescar los más lejanos recuerdos — descripción de lugares, retrato de personajes pintorescos, sondeo en sus primeras sensaciones, sentimientos e ideas de niño y de escolar—, sino para aclarar modalidades de su compleja psicología y quizá para justificar algunas peculiaridades de su carácter. A lo largo de las páginas se ve el fluir constante de un espíritu inquieto, curioso, original; fluencia que da título a la obra. Figuran en la narración los padres del autor; don Diego Wellesley Wilde, inglés, que llegó a coronel en la época de la independencia y que, por ser de filiación unitaria, debió refugiarse en Bolivia durante la tiranía de Hozas, y doña Visitación García, argentina, nacida en Tucumán.
Algunas raras ocurrencias y extravagancias paternas, que evoca en Aguas abajo, explican muchas del autor. Y éste heredó también la amenidad verbal y la ironía que distinguían a la madre. Wilde alude además a hechos y episodios de su actuación profesional y pública y a características definidoras de su modo de ser en la edad madura. Aguas abajo interesa por la naturalidad y sencillez con que Wilde relata los sucesos, diseña los tipos humanos y muestra el despertar de Boris a la vida, es decir, su propio despertar. Fue Wilde lector afanoso y enciclopédico. Su producción abarca obras científicas, libros de viajes, tomos de artículos de índole varia. Entre las colecciones literarias, además de Prometeo y Compañía, debe citarse Tiempo perdido. Entre sus dispersas páginas, que las antologías escolares recogen, han de destacarse un cuento, Tini, y diversos cuadros costumbristas: La lluvia, Vida moderna, Mar afuera, La primera noche de cementerio, La carta de recomendación, etc. Dickens influyó a menudo en él y, ocasionalmente, Poe y Larra (Fígaro).
J. M.ª Monner Sans

