Sly

Personaje del prólogo de La Cere­cilla domada (v.), comedia de William Sha­kespeare (1564-1616). Cristóbal Sly es más célebre por la situación en que aparece que por su carácter, cuyas reacciones apenas pueden vislumbrarse en las dos breves es­cenas del prólogo mencionado.

La broma que el señor le gasta, haciéndole creer, cuando despierta de su borrachera, que también él es un señor, se halla ya en Las mil y una noches (v.), en la novela del «Durmiente despertado», donde el burla­dor es nada menos que Harún ar-Rashid. Parecida burla hizo el duque Felipe el Bue­no a un borracho en Bruselas, hacia 1440, según refiere Heuterus en su De Rebus Burgundicis (hacia 1580). En este último caso, el borracho, tras una breve experiencia de los placeres de los grandes, vuel­ve a embriagarse, y el duque aprovecha su inconsciencia para devolverle a su primi­tiva situación; de tal modo que al des­pertar, el hombre no sabe si sus recuerdos se refieren a una realidad o a un sueño, y al final se decide por lo último.

La mora­leja es que entre el día de aquél y los escasos años de nuestra vida no hay más diferencia que la duración, como si el uno hubiese estado soñando una hora y los de­más, diez. El tema acaba así identificán­dose, por desarrollo metafísico, con el de La vida es sueño (v.), de Calderón de la Barca (1600-1681). Otras analogías se en­cuentran en la novela octava de la tercera jornada del Decamerón (v.) y en una de las Cenas (v.) de Antón Francesco Grazzini (1503-1584). La historia de Heuterus es también narrada a Carlos V en Gante, en el Discourse on the Felicitie of Men, de Richard Barckley (1598). Sly es, por tanto, la cómica personificación de un mo­tivo especulativo al que también alude Sacchetti en uno de sus relatos, la rela­ción entre el sueño y la vigilia y la rea­lidad de ambos.

Al despertar en hábitos de rico, el humilde calderero cree que su vida precedente fue un sueño y se desvanece. Lo poético de su situación ha ido elabo­rándose ulteriormente en la tradición y el recuerdo, hasta el patético amaneramiento del Sly de Giovacchino Forzano.

M. Praz