Sindibad

Protagonista de un relato de viajes titulado con su nombre (v. Viajes de Sindibad) compuesto en árabe hacia el siglo XII e incluido en Las mil y una no­ches (v.).

Estos viajes figuran relatados por él a un grupo de invitados suyos, en su rica casa de Bagdad, en tiempos del califa Harún ar-Rashid. Opulento merca­der, Sindibad se había visto empujado por su sed de riquezas y de aventuras a lejanos viajes marítimos, en los que siempre naufraga o queda separado de sus compa­ñeros, lo cual da lugar a extraordinarias peripecias, algunas de ellas sorprendente­mente parecidas a las de Ulises (por ejem­plo, la de Polifemo, v., y Circe, v.). Tenga o no fundamento la hipótesis de que el au­tor del Sindibad utilizó una refundición de la Odisea (v.) en prosa árabe, lo que no puede negarse es que Sindibad es un mo­desto epígono ideal del héroe homérico, una especie de «ulisida» musulmán.

Ello se observa lo mismo en los rasgos más genuinos e innegablemente preeminentes del auténtico Ulises (v.) de Homero, como son la apasionada nostalgia de la patria y de las personas queridas y el cansancio de sus incesantes errabundeos, como en aque­llos otros que la posteridad, desde Dante a D’Annunzió, ha acentuado con cierta predilección: la inquieta búsqueda de lo desconocido y la sed de experiencias vita­les. Como Ulises, Sindibad arrostra los pe­ligros. con cierto temor, llora y se deses­pera, pero luego saca fuerzas de flaqueza e idea sutiles estratagemas con su siempre vivo ingenio, ora se trate de cegar al monstruo de un solo ojo que le tenía pri­sionero, ora de dar muerte al viejo marino que se ha apoderado de él, ora de huir de una serpiente, ora de escapar de la sepul­tura en que ha sido enterrado juntamente con su esposa indígena muerta antes que él.

Estos «apólogos de Alcínoo», trasladados al Bagdad del siglo XI y, apenas hay que decirlo, absolutamente incomparables, ar­tísticamente hablando, a su gran modelo, son también, como aquéllos, un reflejo de hechos históricos reales, de la Talasocracia arabigopersa en el Mar Rojo y en el Océano índico. Con el Sindibad marino y viajero no debe confundirse otro Sindibad, filósofo, que aparece en el ciclo de los Siete Sabios (v. Libro de Sindibad) y cuya personalidad carece de rasgos suficientemente definidos para ser recogida aquí.

F. Gabrieli