Frithiof

En la saga islandesa titulada con su nombre y compuesta hacia 1300, Fridpjóf, hijo de Porstein Vikingsson, apa­rece como un guerrero audaz y vengativo, célebre tanto por su valor como por su amor hacia la bella Ingeborg, que le impulsa a desafiar la cólera de los dioses.

Lo hallamos de nuevo en el ciclo épico del sueco E. Tegnér (1782-1846), La saga de Frithiof (v.), que renueva con el mismo título el tema del relato medieval, bajo el aspecto de un típico héroe romántico cuya barbarie vikinga, rebautizada en el nuevo humanitarismo cristiano, se ha transfor­mado en generosidad sublime y caballeres­ca cortesía no exenta de jactanciosa retó­rica. Sus únicas características de nórdico son la pesadumbre y la melancolía, mien­tras que el vigor y la austeridad de su temperamento descienden por línea directa del idealismo kantiano antiutilitario y anti- hedonístico que constituyó la experiencia formativa de la mentalidad de Tegnér y la premisa histórica de todo el romanticismo nórdico.

M. Gabrieli