Nació en Samtarem (Portugal) en el año 1084, m. en 1148 (542 de la hégira). Hijo de noble familia, cursó sus primeros estudios en Lisboa y Córdoba; regresó después a su ciudad natal, de la que tuvo que huir ante la invasión de los cristianos, no sin antes haber luchado con bravura «hasta mellar mi espada» según propia confesión.
Perdidos todos sus bienes, se trasladó a Sevilla, donde en adelante hubo de ganarse la vida con la pluma, que dedicó a ensalzar a los grandes personajes que le pagaban generosamente el honor de verse citados en sus poesías.
No obstante, el mérito de nuestro autor no reside en sus poesías, con ser un buen poeta y mejor versificador, sino en su labor de compilación histórica que queda plasmada en su Ḏajira (v.), que él mismo subtitula «el tesoro de las hermosas cualidades de la gente española», y en cuyo prólogo aclara que le impulsó a escribirla el deseo de dar a conocer los valores literarios de sus contemporáneos de al-Andalus, un tanto menospreciados por los serviles y anquilosados admiradores de los escritos de Oriente.
Fue amigo y sostuvo correspondencia con Almotámid, Ammar Abu, Abenthacihir y Abdelchalid, todos ellos excelentes poetas de su tiempo. Dozy, el famoso arabista holandés, le dedica algunos estudios y utiliza su Ḏajira en sus trabajos acerca de los musulmanes en España.
J. R. Manent
