Isabella Teotochi Albrizzi

Nacida en la isla de Corcira (hoy Corfú) en 1760, pero se consideró veneciana de adopción; m. en 1836. Figuró entre las mujeres más her­mosas de su tiempo y tuvo un salón en Venecia por el que desfilaron durante me­dio siglo muchas celebridades de Europa.

Heredera del refinamiento de las damas de la Enciclopedia, al que añadía un matiz clasicista, su ciencia mundana sabía trans­formar en garbosas conversaciones los jue­gos de ideas y palabras, en los que inter­venían hombres de brillante ingenio, que trataban de ajustarse a la gracia suave de la señora de la casa.

Como testimonio de esta «gaya ciencia», la Albrizzi dejó sus cartas y un curioso libro de Retratos (1807, v.), en el cual la escritora traza las semblan­zas de los amigos que, según expresión maliciosa de Di Breme, componían su «se­rrallo».

Si bien el estilo peca tal vez de académico, no carece de finos rasgos psico­lógicos. Entre los retratados figuran Alfieri, Cesarotti, Monti, Canova y el poeta arcádico Bertola. Muestra mayor prudencia en las semblanzas de quienes fueron sus aman­tes: Foscolo, a quien presenta en actitud estatuaria de héroe, y Pindemonte, del cual subraya con tierna ironía su frialdad y su espíritu calculador.

E. Rho

Bras D’albuquerque

Hijo del gran Alfonso d’Albuquerque, n. en la Quinta do Paraíso, junto a Alhandra (Portugal), en el año’ 1500; m. en Lisboa en el 1580. Es conocido también con el nombre de Al­fonso de Albuquerque porque, por suge­rencia del rey Manuel I, adoptó el nombre de su padre para perpetuar su memoria.

Capitán de una de las naves de la flota que condujo a la infanta Beatriz a su boda con el duque de Saboya; en 1569 fue ele­gido presidente del Senado de Lisboa. Vin­culó su nombre a los Comentarios de Al­fonso de Albuquerque (1557, v.), teniendo como modelo a César y como base las Car­tas (v.) que su padre, gobernador de la India portuguesa de 1507 a 1515, mandaba al rey Manuel de Portugal.

Dejó también, manuscrita, una obra de carácter genealó­gico sobre la familia Albuquerque.

L. S. Picchio

Albrecht Von Kemenaten

Poeta medieval alemán recordado por Rudolf von Ems en el Alejandro (v.) y en el Gui­llermo de Orlens (v.).

Del lugar que Ru­dolf le atribuye entre los otros poetas, se deduce que Albrecht debió haber vivido en la primera mitad del siglo XIII. En la segunda estrofa de una composición poética dedi­cada al rey de los enanos, llegada a nos­otros de un modo fragmentario, el Goldemar, encontramos también su nombre señalado como autor.

Criterios de afinidad estilística han determinado que se atribu­yera también a Albrecht Von Kemenaten el Siegenot, el Canto de Ecke (v.) y el Virginal (v.), poemas del ciclo de Teodorico de Verona. Sin em­bargo, un examen más atento ha llevado a la convicción de que estas obras, al menos en su forma actual, son el fruto de varias reelaboraciones; y de la duda no queda exento el mismo Goldemar.

M. Spagnol

Albrecht Von Eyb

Nacido el 24 de agosto de 1420 en el castillo de Sommersdorf, junto a Ansbach, en Franconia; m., ya ca­nónigo, en Wurzburgo el 24 de julio de 1475.

Después de haber estudiado leyes en las grandes universidades italianas (Bolonia, Padua y Pavía), fue camarlengo de Pío II y vivió después durante mucho tiempo como prelado en Bamberg. Puede considerársele como uno de los precursores del humanismo alemán por los amplios conocimientos que tenía de los antiguos y por sus traducciones. Le debemos un manual antológico de retórica latina, la Margarita poética (1460, v.), muchas veces reimpreso y texto de estudio de los jóvenes humanistas.

En un librito de 1472, Si un hombre debe tomar mujer legítima [Ob einen mann sey zu neh­men ein elich weyb oder nit], llamado tam­bién Tratado del matrimonio [Ehebuch], sugiere indicaciones para un matrimonio espiritualmente bien equilibrado, sacándo­las de las enseñanzas de los escritores clá­sicos y humanistas.

En él aparecen varios relatos breves tomados como ejemplos. Des­pués de su muerte, en 1511, salió su Espejo de las costumbres [Spiegel der Sitten], im­portante sobre todo por el apéndice, constituido por una traducción al alemán, la primera en el tiempo, de dos comedias de Plauto, Los Meneemos (v.) y Las Báquides (v.), además de la Philogenia de Ugolini.

C. Gundolf

Albrecht Von Scharpfenberg.

Poeta medieval alemán que vivió a comien­zos del siglo XIV. U. Füterer lo recuerda como autor de un Merlin, arreglo de una fuente francesa, y de un Seifrid de Ardemont, reelaborado por él en el Libro de las aventuras (v.).

Se le ha confundido también con un tal Herr von Scharpfenberg, un Min­nesänger del que conocemos dos poesías, y le fue atribuido durante mucho tiempo el Titurel minore (v. Titurel, de Wolfram von Eschenbach). Sin embargo, tal atribución es considerada hoy errónea. Del Albrecht autor del Titurel minore sólo sabemos hoy que fue un poeta bávaro que vivió en la segunda mitad del siglo XIII, si el Ludwig a quien está dedicado él poema es Ludwig der Streng, conde palatino desde 1253 a 1294 y duque de la Baviera Alta; o al comienzo del siglo XIV, si, por el contrario, se trata de Ludovico IV el Bávaro.

M. Spagnol