Vidas de Haydn, Mozart y Metastasio, Stendhal

[Vies de Haydn, de Mozart et de Métastase]. Obra de Stendhal (Henri Beyle, 1783-1842), publicada en 1814 (en reali­dad a principios de 1815) con el pseudónimo de Louis-Alexandre-César Bombet. El ver­dadero título es Cartas escritas en Viena de Austria, sobre el célebre compositor José Haydn, seguidas de una vida de Mozart y de consideraciones sobre Metastasio y sobre el estado presente de la música en Francia ‘y en Italia.

A pesar de las reticentes confe­siones sobre las fuentes tan despreocupada­mente utilizadas al componer su primer li­bro, al autor no se le ocultaba que el brío de sus descripciones y la agudeza de las nuevas ideas formaban ya de por sí un con­junto digno de éxito. En suma, en la lige­reza desenvuelta de un arreglo de las Haydnianas (v.) de Giuseppe Carpani, de obras alemanas sobre Mozart y probablemente de varias fuentes italianas en lo que con­cierne a Metastasio, la obra representa al vivo la gran pasión por Italia y por los artistas que se han inspirado en su civili­zación y en su música. A la vez, con anéc­dotas punzantes y llenas de malicia setecentista, pone de relieve frente a la incolora literatura del período napoleónico, la sol­tura del sentimiento artístico, el amor a la vida elegante y mundana y, al mismo tiem­po, el culto por los sentimientos fuertes y primitivos.

La música de Haydn y de Mozart y el melodrama de Metastasio constituyen un desquite de la naturaleza y de sus fuer­zas contra los falsos prejuicios de la vida, ofrecen la exaltación de la alegría de vivir, de amar y de’ crear, más allá de la aventura cotidiana, demasiado a menudo inferior a lo que espera todo noble espíritu. El libro gozó, sin embargo, de una fama más bien equívoca, confirmada por la despreocupa­ción del autor. En cuanto a Carpani, dán­dose cuenta del elegante plagio, dirigió dos cartas polémicas a Bombet, impresas en Viena y bien pronto en otros lugares. Beyle, Continuando en su ficción, trató de de­fenderse con una carta (como hermano del propio Bombet) llena de razones de vario género, y más o menos discutibles, pero exactas al afirmar la originalidad del libro en sus digresiones sobre el valor del arte y su función en la sociedad y en el mundo de las anécdotas.

C. Cordié