LA SEÑORA DE MONZA (Giovanni Rosini)

Novela histórica publicada en 1829, re­impresa más de una vez con el título de La monja de Monza.

La novela es un es­púreo vástago de la obra maestra de Manzoni: en efecto, aunque el autor afirmó haberla concebido antes de la publicación de Los novios , la comienza ingenua­mente con una alusión al rapto de Lucía

Siguiendo adelante, narra los azares de Gertrudis , que huye del convento con Egidio y con él se refugia en Toscana, don­de los amantes traban amistad con nume­rosos señores, literatos y artistas.

Después de cierto tiempo, los dos culpables son ex­pulsados de Toscana, y Egidio fallece en un desgraciado golpe de mano en el mo­mento de cruzar la frontera con Lombardía. El arrepentimiento de Gertrudis y su regeneración espiritual, llevada a cabo por el cardenal Borromeo, concluyen el libro, cuya historia parece tan sólo un pretexto para ofrecer una descripción de la sociedad florentina en la primera mitad del siglo XVII, que es en realidad el verdadero cen­tro de la novela.

El autor escribe con des­envoltura toscana, más cerca del lenguaje hablado que del literario, y no sabe dar ningún relieve ni a hechos ni a caracteres. Gertrudis, a la que dejamos en las páginas de Los novios entre estremecimientos de piedad y horror, es aquí una mujer vulgar, una fugaz figura de crónica ciudadana.

La abundante facilidad del estilo, las variadas y a veces hasta curiosas noticias sobre lite­ratos y artistas toscanos del siglo XVII, fueron los motivos del estimable éxito que tuvo, éxito que duró hasta la mitad del si­glo pasado. El nombre de Rosini, fácil po­lígrafo, cuyas obras tanto polémicas como artísticas hoy están por completo olvidadas, se sigue recordando vagamente por esta no­vela histórica, con la que quiso emular, e incluso superar, a Manzoni.