[Histoire romaine]. Obra de Charles Rollin (1661- 1741), publicada en ocho volúmenes, a continuación de una Historia antigua, de 1738 a 1741, y cuyos últimos toques fueron dados después de la muerte del autor, por su discípulo Crevier.
Trata de la monarquía y la República hasta el triunfo de Octaviano. Rollin quiere demostrar que a través de las conquistas de Roma, se desarrolló un designio providencial, con una constancia y coherencia de acción y de resultados que superan la prudencia humana, y sobre cuyas virtudes se basó la grandeza de la Urbe: el culto religioso, el amor de la libertad en cuanto sumisión exclusiva a las leyes, el amor y la devoción total a la patria, la disciplina y la firmeza del carácter, la pasión de la gloria y la ambición de dominio. La organización de las relaciones sociales templaba la desigualdad de clases, y las mismas luchas entre aristocracia y pueblo favorecieron el mejoramiento de ambos. Las conquistas fueron necesarias para la unificación y pacificación del mundo civilizado, que era condición necesaria para el advenimiento del cristianismo. Sobre este principio el relato de los hechos procede, aceptando la tradición sin la menor crítica, en forma amable y comunicativa, con evidente intención pedagógica, animando con el calor de la simpatía hechos y personajes que la pedantería erudita ha hecho rígidos.
Reproduce el método y el estilo mantenidos por Rollin en la escuela, donde la historia era enseñada a los fines de la educación moral (v. Tratado de los estudios). De escaso valor como obra histórica, por el espíritu con que fue escrita y gracias al cual halló eco en las generaciones contemporáneas, conserva notable fama y es símbolo de sus tiempos. Heredero de la admiración del siglo de Luis XIV por el clasicismo heroico, y al mismo tiempo, a través de Bossuet, del concepto de un plan providencial en la constitución del Imperio romano, transmitió a las generaciones revolucionarias — educadas en aquella historia enormemente difundida — el ideal de las virtudes civiles, de la libertad, del sacrificio a la patria y de la reverencia por las leyes que tan decisiva intervención tuvo en la vida cultural, política y jurídica prerrevolucionaria como también en la práctica de la Revolución.
P. Onnis

