[Brasilica Societatis Historia]. Obra del jesuita José de Anchieta (1534-1597). El título, propuesto por un contemporáneo del autor, el historiador inglés de la Compañía de Jesús, Southwel, comprende los escritos informativos de Anchieta, que vivió en Brasil desde 1553 hasta su muerte y fue llamado el apóstol del Nuevo Mundo. Además de la evangelizaron de los indígenas del Brasil, promovió la colonización de aquel inmenso país casi desconocido, lo defendió contra la invasión francesa y favoreció la convivencia entre indígenas y europeos. El grupo más importante de sus escritos está constituido por las Informaciones y fragmentos históricos (1584-1586), documentos preciosos y de los más antiguos sobre aquel país, fuente de datos que no se encuentran en ninguna otra parte.
La relación más amplia es la Información del Brasil y de sus Capitanías, donde expone rápidamente la historia del descubrimiento portugués para entretenerse dando noticias de las siete provincias en que el país estaba entonces dividido, prestando particular atención a las del Sur y, entre éstas, a la de Sao Paulo. Son notabilísimas las noticias sobre los indígenas, cuya vida documenta con vivos rasgos en todos sus aspectos, desde el religioso al social y al lingüístico. El autor pone de manifiesto más bien los lados buenos que los malos (contrariamente a otros cronistas de la época, como Pero de Magalháes Gandavo), como la colaboración entre la gente de la misma «nación», la limitación de la poligamia y la ausencia de idolatría. Son sugestivas las descripciones de la naturaleza (selvas vírgenes, animales feroces, tormentas marítimas); históricamente preciosas, además de literarias, son las páginas que fijan hechos importantes de los primeros decenios de la historia brasileña: la fundación de Rio de Janeiro y de Sao Paulo, la entrada en Bahía de los franceses, la llegada y la penetración de los jesuitas.
Este último tema está particularmente tratado en otros escritos de Anchieta, entre los cuales es notable la Breve narración de las cosas relativas a los colegios y residencias de la Compañía en esta provincia brasileña en 1584, fundamental para el conocimiento de las costumbres y de la índole de los indígenas, referidas a través de la crónica de los felices y clamorosos efectos de las primeras predicaciones evangélicas sobre su sencillez espiritual. En conjunto, las obras de Anchieta (algunas de las cuales son consideradas apócrifas por los estudiosos modernos, entre otros por el historiador de la Compañía de Jesús en Brasil, padre Serafín Leite), escritas sin pretensiones literarias, tienen el color del suceso vivido y constituyen uno de los primeros y más entusiastas testimonios de la realidad del Nuevo Mundo.
G. C. Rossi

