El Siglo de Luis XIV, François-Marie Arouet de Voltaire

[Le siécle de Louis XIV]. Se prolonga en esta obra, pu­blicada en 1751, aquella nueva visión de la historia que François-Marie Arouet de Voltaire (1694-1778) había delineado en la His­toria de Carlos XII (v.). El interés del his­toriador se desprende de la serie causal de los hechos, y, rotos los moldes de la his­toriografía tradicional, se dirige a «des­cribir a la posteridad, no las acciones de un solo hombre, sino el espíritu de los hombres del siglo más ilustrado que haya existido». Aquel siglo que según Voltaire se aproxima más a la perfección que cual­quiera de los precedentes, porque si las épocas de Pericles, de Augusto y de los Médicis vieron el milagro de las artes, éste resume todas las conquistas del pasado en una nueva expresión de inteligencia y de vida, penetrada de la «sana filosofía» del racionalismo. Esta obra ha nacido de la admiración por el reciente pasado, colmado de gloria y de esplendor para Francia, a la cual estaban todavía dirigidas las mira­das del presente.

Voltaire preparó esta obra durante veinte años de investigaciones en Francia y en Inglaterra, y después en el Louvre en su calidad de historiógrafo de Luis XV; pero su atenta y viva curiosidad por las cosas humanas y su interés filo­sófico le fueron ensanchando su campo de observación y su plan de trabajo, de ma­nera que cuando en 1751 el libro se iba a imprimir, había nacido ya el esbozo de una más vasta historia: El ensayo sobre las cos­tumbres (v.), del cual El siglo de Luis XIV había de ser la natural conclusión. Desde su primera ideación esta obra estaba or­denada de manera que ofreciese el cuadro de la civilización y de la vida cultural, ar­tística, política y religiosa como verdade­ra coronación de la historia de las empre­sas militares de los grandes caudillos del rey. Sin embargo, aunque lo anecdótico y particular de diverso y raro interés diesen variado aspecto a su materia, quedaba firme el concepto de que el supremo director de tan gran historia fue un hombre, Luis XIV. Sólo sus sucesivas meditaciones filosóficas en torno al verdadero triunfo de la razón en la historia, hicieron comprender a Voltaire, aun en el reinado del gran rey, los defectos del absolutismo y del fanatismo, y le indujeron a modificar en los últimos ca­pítulos algunas cuestiones relacionadas con la religión y el culto. Aparte de cierta in­comprensión por los problemas religiosos, esta obra es una compleja y segura aclara­ción de cuestiones históricas, y una sober­bia y precisa representación de un mundo de vida y de cultura, delineado con estruc­tura y coloreado en sus caracteres particu­lares en forma límpida y aguda.

L. Rodelli

Voltaire es como aquellos religiosos que no escriben para el tema que tratan, sino para la gloria de su orden; Voltaire escribe para su convento.   (Montesquieu)

El juicio aplicado al Siglo de Luis XIV y a la Historia de Carlos XII es demasiado generoso… (Chateaubriand)

Se mueve a su gusto en medio del caos de los hechos, los desembrolla, los des­embaraza, anega el pormenor, da resalte a lo esencial, enlaza los efectos con las cau­sas, observa las consecuencias, define a los protagonistas, analiza los caracteres; cada capítulo es una obra maestra de claridad, de rapidez y de inteligencia. (Lanson)