El Armero de Santarén, Joáo Baptista Almeida Garrett

[O alfageme de Santarem]. Drama histórico en cinco actos del poeta portugués Joáo Baptista Almeida Garrett (1799-1845) que fue escrito en 1841, estrenado en Lisboa en 1842. El autor dramatiza libremente un episodio de la primera Crónica del Condestable [Chronica do Condestabre]; la del espadero que predice al joven Nun’ Alvares Pereira su ascensión a los más altos cargos del reino.

El armero Fernando Vaz es uno de los más ardientes defensores del derecho del verda­dero pueblo contra el arbitrio de los pode­rosos y prepara las armas para la liberación del país, sometido a los extranjeros por la reina Doña Leonor y de su favorito el con­de de Andeiro. Femando es amado en se­creto por Doña Guiomar, pero su corazón pertenece a la bella Alda, que, educada en el castillo de Pedr’ Alvares de Pereira, a la muerte de éste se ha retirado en la casa del capellán Froiláo-Dias para huir del amor del joven Nun’ Alvares. Pero éste no puede olvidarla y, antes de correr en ayuda del príncipe Juan, que ha matado al conde de Andeiro y se prepara a enfrentarse con los castellanos, ofrece a la joven casarse con ella. Alda, aun amando a Nuno no quiere ocupar un puesto que no le corres­ponde y encuentra fuerzas para renunciar al amor, prefiriendo convertirse en la mujer del humilde espadero. Nuno intenta enton­ces raptar a la joven; Fernando interviene y vence al hidalgo con la misma espada que éste le había dado a componer. Nuno reco­noce el valor y la generosidad de Fernando y él mismo pone la mano de Alda en la del espadero, quien le profetiza que llegará a condestable del reino.

Doña Guiomar se consume de celos por la felicidad de los esposos e impulsa a su pérfido hermano Mendo Paes, que también ama a Alda, a vengarla de Fernando y luego, desesperada, se encierra en un convento. Mendo, que hace doble juego con portugueses y caste­llanos, recurre a la calumnia para lanzar al pueblo contra Fernando e impulsa a éste a ir en ayuda de Nun’ Alvares que combate contra los castellanos; allí le hace detener como espía y con un falso edicto del rey trata de apoderarse de sus bienes. Pero Nun’ Alvares, testigo del heroísmo del es­padero, que ha salvado al ejército portu­gués en el último instante, revela la false­dad de Mendo y, como condestable, paga finalmente el precio de la espada armando escudero al espadero. El drama, que refleja la lucha política de los partidarios de la carta contra la Constitución de 1838, tiene color y movimiento; los caracteres están poéticamente vistos en un lirismo románti­co que, con su calor, quema toda retórica y se expresa a menudo directamente en el canto. Por su fuerza de vida y por su in­tuición del núcleo dramático, Garrett se enlaza con la gran tradición del teatro es­pañol.

C. Capasso