Crónica de Alfonso XI, Fernán Sánchez de Valladolid

Atribuida a diversos autores, con más insistencia al can­ciller de Castilla, Fernán Sánchez de Valladolid (m. hacia 1359), y que hoy se pre­fiere, hasta obtener datos más seguros, dar por anónima. Muy recientemente se ha en­contrado un nuevo texto, anterior y más extenso que el conocido, del cual éste ha­brá de considerarse mera versión abreviada. En tanto, pues, que se estudia y edita di­cho supuesto original — labor emprendida por el joven investigador Diego Catalán Menéndez Pidal — debe ser considerada como provisional y pendiente de revisión la no­ticia que ahora se ofrezca de la crónica. Pero puede ya rectificarse el aserto, hasta ahora corriente, de haber utilizado el cronista co­mo fuente el Poema de Alfonso XI (v.); es el autor de éste quien versificó la materia de la crónica. Tal como era conocida, pese a ser abreviación, se caracteriza por la co­piosidad de datos, muy puntualmente ex­puestos, sacrificándose a la claridad la ele­gancia de expresión.

Fueter la llama «obra maestra de la crónica castellana medieval». Menéndez Pelayo dice que el autor, «aun­que narrador diligente, bien informado y bastante copioso, no tiene ni el candor épi­co de la Crónica General…, ni la profunda observación moral, el sentido humano pe­netrante y seguro, y el vigor trágico que ad­miramos en Ayala». Aunque no comparable, desde luego, con éste, la realidad nos pa­rece ser que si se abstuvo de menudear cuanto no fuese puro relato — retratos, dis­cursos, reflexiones…—, sabía muy bien hacerlo cuando le convenía, como muestran algunas excepciones de su manera habi­tual de historiar, y es probable que la di­vulgación del verdadero texto original me­jore aún el juicio que merece el cronista. Éste trasladó a su obra los tres últimos ca­pítulos de la crónica de Fernando IV, que comprenden los años corridos desde que Alfonso nació. Aunque sobrevivió a éste unos nueve años, dejó su historia sin ter­minar— alcanza sólo a 1344—. Su primera edición conocida es la de Valladolid, 1551.

B. Sánchez Alonso