Crónica bizantina de Jorge Monje, de quien sólo sabemos que vivió durante el imperio de Miguel III (842-867). El trabajo, en cuatro libros, comprende la historia del mundo desde Adán hasta 842, y, precedido de un extenso prefacio en que el autor expone sanos criterios y loables propósitos, que luego olvida o descuida en el desarrollo, es digno de mención exclusivamente por la escueta simplicidad de la exposición. Excesivas resultan las digresiones religiosas y teológicas, mientras, como en todos los cronistas bizantinos, se echa de menos la objetiva y ordenada narración de los hechos, ofuscada por el espíritu partidista y por la manía de las discusiones retóricas. La obra, precisamente gracias a estos defectos, gozó en gran manera y por largo tiempo de la estima del pueblo y mereció varias continuaciones, una de las cuales llega hasta el año 1143. Poseemos de la misma tres redacciones, profundamente alteradas con respecto al texto primitivo. Antiguas versiones de la obra han ejercido un fortísimo influjo sobre la historiografía eslava.
C. Brighenti

