Cartas sobre la Historia de Francia, Augustin Thierry

[Lettres sur l’hístoire de France]. Publicadas en un volumen por Augustin Thierry (1795-1856) en 1827, y completamen­te retocadas en la segunda edición del 1828, fueron escritas «para servir de introducción a esta historia». Son 25 cartas y dos apén­dices: diez de ellas ya habían sido publica­das en el «Courrier français» del 1820; las demás eran inéditas. Thierry, impulsado por Saint-Simon hacia una concepción anti individualista y anti heroica de la historia, se plantea la cuestión de los orígenes de la na­ción francesa y, después de haber descu­bierto, a través de pacientes estudios lin­güísticos y etnológicos, el nudo de la cues­tión en un hecho general e incontrovertible, la conquista medieval de las estirpes germánicas, examina de nuevo con ardorosa atención los documentos y las crónicas, en donde aún se transparentan los signos de aquella vasta crisis social que fue sofocada por el arbitrio y la fuerza de los invasores, constituidos en estado monárquico a es­paldas de los antiguos habitantes galo-roma­nos, de los pobres «Jacques Bonhommes». Con todo, las vicisitudes de estos últimos también tienen una historia, subterránea con respecto a la de la monarquía de Fran­cia : Thierry intenta restablecer su tácita continuidad hasta la revolución del 1789: De este modo se precisan dos momentos de capital importancia para esta nueva visión social de la historia: el de la conversión de la historia de los reyes francos invasores en la historia de Francia, y el de la revolu­ción comunal, a la que pertenecen los caracteres del mayor movimiento social desde el Cristianismo a la Revolución francesa. Estos estudios, llevados a cabo con la in­tención de presentar la historia como un cuadro lleno de vida, no se proponen dra­matizar las diferencias entre el despotismo y el tercer estado acudiendo al recuerdo de las primitivas diferencias entre Francos y Galo-romanos, entre vencedores y venci­dos: sino que, remontándose a las aspira­ciones del pasado, quisieron dar un apoyo a las opiniones políticas constitucionales que se consolidaron en la revolución del 1830. Al igual que los Ensayos sobre la historia de Francia (v.) y los Cursos de historia mo­derna (v.) de Guizot, estas Cartas, fruto de ciencia y de pasión, constituyen los fun­damentos de la historiografía romántica neo­latina.

L. Rodelli