Cartas del Pobrecito Holgazan, Sebastián Miñano Bedoya

Obra del sacerdote y escritor español Sebastián Miñano Bedoya (1799-1845), publicada en 1820 bajo el título de Lamentos de un pobrecito holgazán que estaba acostumbrado a vivir a costa ajena. Son diez cartas inclui­das en la «Biblioteca de Autores Españoles», que alcanzaron gran celebridad en la etapa constitucional 1820-1823, como pintura iró­nica de las costumbres políticas del Antiguo Régimen. Con un lenguaje vivo, ingenioso y satírico, Miñano da rienda suelta a sus ideas constitucionales. Su crítica es mordaz: «Yo no sé cómo es posible que sin Consejo de Hacienda podamos salir de apuros… Bien hicieron últimamente en darles (a los con­sejeros) el uniforme con bordados de oro y plata, porque en la plata y el oro se da a entender que aquel Consejo era una mina; y, en efecto, ¿qué mina mejor, en algunas circunstancias, que un saludable consejo? Yo siempre he mirado como una especie de blasfemia el refrán de aquellos que dicen: Dineros quiero y no consejos, sino que sigo la contraria y digo: consejos y más conse­jos… A la fe que ahora veremos cómo se tie­nen millones habiéndose disuelto una sala entera de ellos». El pensamiento político del autor queda definido en los párrafos que ponen fin a la última carta: «Entretanto, nos­otros, unidos por principios y por tempera­mento al nuevo género de gobierno adoptado. por la nación y sancionado con la voluntad del monarca, no dejaremos de emplear nues­tras débiles fuerzas en dirigir la opinión pú­blica hacia unas instituciones que tarde o temprano han de hacer la felicidad de Es­paña».

J. Regla