[Letter from an American Farmer]. Obra de Héctor St. John Crévecoeur (1735- 1813), nacido y muerto en Francia, pero que vivió en América desde los dieciséis a los cincuenta y cinco años y escribió en inglés. Son doce cartas que, según dijo de ellas Washington, «contienen casi todo lo que es necesario conocer al que quiera emigrar a este país… Dan muy útiles y amenas informaciones acerca de la vida privada de los americanos y el progreso de la agricultura, de las manufacturas y de las artes… A veces esta pintura, aunque fundada en los hechos, está en algún caso embellecida con pormenores demasiado lisonjeros». La primera carta, de introducción, trata de diversos temas con agradable variedad y claro y bondadoso enjuiciamiento. Las demás cuentan la vida del granjero americano y hablan de los indios de América, de la isla de Nantucket, de la educación de los isleños, de la caza de ballenas, de la esclavitud; hay divagaciones gustosamente literarias, acerca de las serpientes y los pájaros-mosca; se describe la visita al botánico John Bertram; se cuentan los temores del «hombre de la frontera», amenazado por los salvajes, la revuelta de las colonias. Crévecoeur finge en sus cartas la curiosidad de un extranjero, da preciosas informaciones, y se entretiene en cuadritos llenos de sabor, sin descuidar lo esencial que en todo caso pueda ser útil al historiador. Fue llamado «cultivador de sensaciones» por la continua presencia de un noble interés humano. Una claridad muy distante del tosco modo americano de entonces, hace que este francés, además de pulcro descriptor, entusiasmado con su tema, sobre todo si se trata de hechos naturales, de animales, de valoraciones objetivas, sea el más amable de los comentadores, y fuese admirado por los románticos ingleses, entre ellos Shelley y Coleridge.
A. Camerino

