Bruce, John Barbour

[The Bruce]. Poema nacional escocés, de casi 14.000 versos, de John Barbour (1316?-1395). Empezado hacia 1373, probablemente fue terminado en 1377. La primera edición parece que se imprimió en 1570-71. El poema empieza con el relato de la sucesión al trono escocés a la muerte de Alejandro III. Sigue una lamentable descripción de las desoladas condiciones del país bajo el yugo inglés, y se narra luego cómo Robert Bruce fue coronado rey. Su enérgica acción para librar al país, sus ro­mánticas aventuras forman un capítulo muy interesante en la historia de Escocia. Son vivamente descritos los sufrimientos, las pruebas y la fuerza del soberano, su corte­sía caballeresca y el intrépido continente que hicieron que fuera amado y se perpe­tuara su nombre. Bruce anima a sus hom­bres explicándoles cómo Roma fue humi­llada en tiempos de Aníbal, para resurgir luego y triunfar en todo el mundo; y du­rante la retirada a través del Loch Lemond entretiene a los suyos con relatos de la caballería francesa. Una parte quizás de­masiado larga está dedicada a los prepara­tivos (libro XI) y a la batalla de Bannockburn (libros XII y XIII). Tal descripción es la obra maestra de Barbour que, hablando probablemente con hombres que habían combatido en aquella batalla, se había for­jado una idea clara de cómo la jornada, que parecía perdida, fue ganada a la postre.

Con la batalla de Bannockburn termina la épica nacional propiamente dicha. Barbour refiere, además, la expedición de Bruce a Irlanda y la gesta de sus valientes compa­ñeros: Douglas y sir Thomas Randolph. En ellos elogia sobre todo el odio a la traición y el amor a la lealtad; el poema termina describiendo la muerte de los valerosos ca­balleros y del rey Robert y el entierro de su corazón en Melrose. El poema tiene en su mayor parte entonación histórica o de crónica versificada. El autor, como otros antes que él, confunde al rey Robert Bruce con su abuelo homónimo, desgraciado pre­tendiente a la corona; y mientras ilumina cuanto procura gloria a su héroe, calla el hecho de que había jurado fidelidad a Eduardo II y prestado homenaje a Balliol. Al dar forma poética a su narración, Bar­bour se dejó influir por los «romans» y poemas caballerescos franceses; y llama a su obra «román»; experto en descubrir los hechos y las aventuras guerreras, revela gran habilidad en comparar la magnificen­cia de los caballeros ingleses con los po­bres y robustos montañeses escoceses. El verso de la crónica adquiere algunas veces valor y significado poético, como en el epi­sodio del rey Bruce que ordena un des­canso del ejército para que una pobre la­vandera, demasiado enferma para poderse mover, no sea dejada atrás a merced de los feroces irlandeses. Bruce es un precioso mo­numento del antiguo idioma de la Baja Es­cocia (Lowlandr), que Barbour, como por otra parte también los demás poetas esco­ceses, llaman inglis.

E. Di Seregni