La Flor Roja, Vsevolod Mijailovich Garchin

[Krasnyj cvetok]. Na­rración de Vsevolod Mijailovich Garchin (Vsevolod Michajlovic Garsin, 1855-1888), publicada en 1883 y dedicada al escritor Iván Turguenev. En La Flor Roja, este escritor ruso, que une los motivos doctrinales de un Tolstoi a los tétricos y fantásticos de un Poe, elabora y revive artísticamente el estado de ánimo de una víctima de la locura. Un loco descubre en el jardín del manicomio una especie de amapola de un rojo intenso, y en su delirio se imagina que en aquella flor están concentrados todos los males del mundo. El enfermo es un idealista: quiere ofrecer su vida para librar a los hombres del mal. Por dos veces se substrae a la vigilancia de los guardianes, escala un muro, y pasa dos noches con la flor fatal sobre su pecho, convencido que de la flor va a desprenderse un poderoso veneno que ma­tará su cuerpo antes de esparcir su influen­cia maléfica entre los hombres. Finalmente, el loco soñador, agotado por el esfuerzo mental y físico, es hallado muerto en su cama. La atmósfera de la narración es la de una agitada visión que avanza por me­dio de bruscas intuiciones hacia un ideal de bondad y un sentido profundo del dolor humano. El mismo Garchin declaró que, ex­cepto el final, toda la narración correspon­día a una triste experiencia de su vida. Y en el tragicocómico gesto del protagonista, que lleva a la tumba una amapola como único resultado de su sacrificio, se revela aquel pesimismo siempre presente en el idealismo de Garchin. Trads. italianas de Elisa Getzel (Nápoles, 1920) y de S. Polie­dro (Turín, 1922).

G. Kraisky

Garchin vivió en una extraña tensión es­piritual, trastornado por las mismas crea­ciones de su fantasía. Ésta es la razón por la cual sus historias son tan profundamente líricas, tan llenas de desacostumbrada agi­tación. (Korolenko)