Frankenstein, un joven suizo estudioso de filosofía natural, sirviéndose de partes anatómicas sustraídas a varios cadáveres, fabrica una criatura monstruosa a la que consigue infundir, mediante procedimientos de los que sólo él conoce el secreto, el aliento de la vida. Pese a su aspecto espantoso, la criatura se revela la quintaesencia de la bondad de corazón y de la mansedumbre.
Pero cuando repara en el desagrado y en el miedo que provoca en los demás, su naturaleza, inclinada a la bondad, sufre una completa transformación y se convierte en una verdadera fuerza destructora; después de otros muchos delitos acaba por matar también a su creador.

