Los Elixires del diablo, E.Th.A. Hoffmann

Fray Medardo vive en un convento bajo el influjo de un elixir misterioso. Llegado a Roma con una embajada del prior, se enamora de la joven Aurelia, que le recuerda una imagen de Santa Rosalía ante la cual re­zaba de niño, y, a la vez, de la madrasta de ésta, Eufe­mia. Trastornado por la pasión mata a Eufemia y al her­mano de Aurelia, Hermogen. Tras lograr huir con la ayu­da del barbero Pietro Belcampo, que misteriosamente lo sabe todo sobre él, se tropieza con un monje en todo igual a él mismo. El sosia enloquece.

Medardo encuentra nue­vamente a Aurelia, pero es encarcelado. El sosia asume todas las culpas; Medardo, sin embargo, no sabe callar la verdad cuando el mismo día de su boda con Aurelia ve cómo el infeliz es conducido al patíbulo. Medardo es salvado de nuevo por el barbero Belcampo. Tras una pe­regrinación a Roma, regresa al convento para quedarse allí y en él encuentra a Aurelia moribunda.