Novela de caballerías española aparecida anónima en Salamanca en 1511, primera de una larga serie de Palmerines que repiten y varían en forma cada vez más artificiosa el tema de los Amadises de Gaula.
La trama permanece ceñida al modelo. También Palmerín nace de los amores ilegítimos de una princesa y un noble caballero. Apenas nacido, el abuelo, el emperador de Oriente, lo confía a un criado para que lo haga desaparecer.
Pero éste, compadecido, lo abandona en el monte en un matorral de palmas y olivos, donde es hallado por un pastor que lo educa, llamándolo Palmerín de Oliva en recuerdo del lugar donde lo encontró. El muchacho crece atrevido y fuerte; entra al servicio de un castellano, y por sus empresas es armado caballero.
En los torneos y batallas supera a los más famosos caballeros de la época; sus empresas lo llevan a través de alemania, Inglaterra y Oriente. En una de sus aventuras se enfrenta y vence a tres leones.
Vuelve a Constantinopla y es reconocido por su madre, se casa con la hija del Emperador de alemania y a la muerte de su abuelo hereda también el imperio de Constantinopla. A menudo calca las situaciones del Amadís, pero desprovistas del sentimiento que las originó.
La invención novelesca está regida por un sentido de lo maravilloso que se agota en la intriga y el movimiento; la prosa no tiene el menor relieve y se adapta al estilo sencillo e incoloro de la crónica. Sin embargo, la novela tuvo gran éxito y fue traducida a varios idiomas.

