Una Conversación con un Gato, Hilaire Belloc

[A conversation with a Cat]. Colección de ensayos publicada por Hilaire Belloc (1870- 1953). Estas páginas de Belloc toman su ar­gumento de acontecimientos triviales, de detalles históricos casi olvidados, del descu­brimiento de lugares poco conocidos por los turistas, de consideraciones entre serias y humorísticas alrededor de sujetos fuera de lo ordinario. Se encuentra, por ejemplo, una poética descripción de las fuentes del Sena y los consejos acerca de cómo debe prepararse una tortilla, que empiezan con la frase: «Un tiempo tuve el gran honor y el placer de escribir a propósito de un tema muy consolador, esto es, que cada tema es mejor tratado por quien menos lo conoce». Leemos una alabanza del unicornio y toda la historia de su gloriosa carrera heráldica, y un breve tratado sobre el modo de adaptarse a las cosas, del que se desprende que sólo los necios están satisfechos de sí mis­mos y del lugar que ocupan en el mundo, y un agudo paralelo entre Luis XIII de Francia y su sobrino Carlos II de Inglaterra.

Las descripciones geográficas e históricas de Este, la pequeña ciudad véneta, que dio su nombre a la gran casa de Este, termina con estas palabras: «Hoy, en el siglo del vapor y de la gasolina, está demasiado cerca de Padua para ser considerada como eta­pa y demasiado lejana para poder realizar una visita completa. Y por esto sus falsos amigos la dejarán en paz y llegará a ser célebre, lo cual es una bendición tanto para un hombre como para una ciudad». En la «Guía para fastidiar a la gente», el autor examina todos los particulares de este arte: no tiene importancia la elección del argu­mento, pero conviene estudiar con todo cuidado la monotonía de la voz, la profu­sión de adjetivos y de lugares comunes. En «Mala noticia para Esperto» declara que la posición de este autócrata no es tan sólida que no permita que el favor popular se vuelva hacia la modestia más simpática del diletante. Describe la nobleza de los vie­jos palacios de Europa, habitados todavía de fuerzas que aún pueden enseñar y amo­nestar. Escribe en alabanza de la ignoran­cia y en alabanza de los largos títulos que dan una idea exacta del contenido de los libros. El último ensayo de la colección describe el descubrimiento de una antigua villa alpestre en la vieja Europa, en la que reina soberana la paz, pero el autor dice que no tiene tiempo de decir el nombre porque está ya al final del libro.

F. Bellini