Shao Tzû Ch’üan Shu, Shau Yung

[Libro com­pleto del maestro Shao]. Obra filosófica china de Shau Yung o Shao K’ang-chieh (1011-1077), gran filósofo de la dinastía de los Sung (960-1279), conocido como «el Lao Tzü de los Sung». La cosmología de Shao Tzü hace derivar el orden y el desarrollo del universo de un principio parecido al de Chou Lien-hsi (v. Chou Tzü Ch’üan Shu), aunque basándose de un modo es­pecial sobre el número «cuatro».

Considera el sol, la luna, las estrellas y el tiempo como los cuatro fenómenos más grandes del Cielo, mientras el agua, el fuego, la tierra y la piedra son las cuatro materias de la Tierra. Los cuatro fenómenos y las cuatro materias constituyen la sustancia primera del Universo. La unidad del tiempo para nuestro filósofo es «chen»; el día está dividido en doce «chen», y treinta días son un mes, doce meses un año, que coincide con el año celeste. Treinta años forman un «shih»; doce «shih» un «yung»; treinta «yung» un «hui»; doce «hui» un «yuan». Los varios ciclos prosiguen sin solución de continuidad, pero el desarrollo celeste co­mienza al principio de cada «hui» y pro­cede gradualmente; en el undécimo «hui» los hombres y las cosas desaparecerán; en­tonces empezará otro «yuan». Según nues­tro filósofo, cuando un universo desaparece se transforma en aire, el cual gradualmente se junta formando un segundo universo. El principio de los «cuatro fenómenos» fue también aplicado por Shao Tzü a los asun­tos humanos: -así hay cuatro grados de rei­nantes, es decir, soberano, emperador, rey y conductor; el primero gobierna su pueblo mediante los afectos, el segundo mediante la enseñanza, el tercero por medio de los consejos y el cuarto mediante órdenes; entre los clásicos, el libro que expresa los afectos es el 1 Ching (v.), el que expresa la ense­ñanza es el Shang Shu (v.), el que expresa los consejos es el Shih Ching (v.) y el que expresa las directivas es el Ch’un Ch’iú (v.).

La doctrina de nuestro filósofo está caracterizada por su visión espectacular del universo, que deriva naturalmente del I Ching aunque sin bases lógicas. Tuvo una gran influencia sobre la cosmología china y especialmente sobre la obra de Chu Hsi (v. Chu Tzü Ch’üan Shu). Cfr. C. de Harlez, Textes taoistes, «Annales du Musée Guimet», XX (1891).

P. Siao Sci-Yi