[Principies of Sociology]. Tratado filosófico de Herbert Spencer (1820-1903), cuarto del sistema de filosofía sintética, publicado de 1877 a 1896 (v. Primeros principios, Principios de biología, Principios de psicología y Principios de ética).
Más exactamente, a los tres primeros volúmenes dedicados al estudio de la evolución siguen el «Ceremonial Institutions» [«Instituciones de las ceremonias»] (1876), el «Political Institutions» [«Instituciones políticas»] (1882), el «Eclesiastical Institutions» [«Instituciones eclesiásticas»] (1885), el «Professional Institutions» [«Instituciones profesionales»] (1895) y el «Industrial Institutions» [«Instituciones industriales»] (1896). El fin de la obra es demostrar que las mismas leyes que regulan el devenir del cosmos permiten comprender el desenvolvimiento de la humanidad. Entre la evolución social y la cosmobiológica no existe un abismo: antes bien, aquélla es una parte del proceso evolutivo cósmico universal, resultado más elevado de la evolución orgánica y física. La sociedad, con sus instituciones, es algo que se ha desarrollado orgánicamente pero que no se ha fabricado.
Los puntos fundamentales sobre los que se armoniza la sociedad y los organismos individuales son los siguientes: partiendo de pequeñas aglomeraciones aumenta la masa insensiblemente; su estructura pasa de lo insensiblemente sencillo a lo complejo; la dependencia recíproca de las partes aumenta progresivamente; la vida de los agregados orgánicos se mantiene más extensa e independientemente que la vida* de la unidad. Por el contrario, junto a estas analogías existen diferencias entre la sociedad y los organismos individuales, esto es: la sociedad no tiene una forma externa determinada; el tejido vivo del organismo social no posee una disposición recíproca fija; mientras en el cuerpo animal un tejido especial está dotado de sentido, en el cuerpo social está dotada toda la unidad. Y de ello deduce Spencer que no sería justo sacrificar el bienestar de los ciudadanos al del Estado. Estudiando el desenvolvimiento pretérito de la humanidad, como un proceso de adaptación lenta a las propias condiciones vitales, llega Spencer a imaginar un Estado en que esta adaptación individual sea completa. Con tales bases se desarrollan los principios de la Ética.
M. Maggi

