Peste de Rodas, Emanuel Georgilas Limenita de Rodas

Breve poema neo helénico en 644 versos polípticos (decapentasílabos), de Emanuel Georgilas Limenita de Rodas, ce­loso propugnador de la unión de las Igle­sias, que vivió en la segunda mitad del siglo XV. El poeta, hombre de escasa cul­tura e igualmente tosco, describe la peste que asoló su isla natal en los años de 1498 y 1499.

Testigo ocular de la violencia de aquel morbo, que mató al obispo y abatió a eclesiásticos y laicos, truncó matrimonios y dejó huérfanos a los niños, Georgilas nos ofrece un cuadro lleno de vigor y de sincero sentimiento patriótico, cuyo interés merman un poco su prolijidad y sus frecuentes la­mentaciones por la desgracia que se ha abatido sobre la isla. Es notable sobre todo el llanto que el poeta exhala sobre las mu­chachas de Rodas muertas por la enferme­dad, y que eran famosas — dice — en todas las regiones del mundo, y de las cuales se detiene a describir con muchos detalles la belleza corporal y los espléndidos vestidos.

El poeta indaga después las causas del mal y, con mentalidad netamente bizantina, ve en aquella peste un castigo de Dios por los pecados de los hombres. Es natural, por lo tanto, que él dé a sus conciudadanos pre­ceptos de moral, los cuales dice tomar de Platón y de Aristóteles, de Catón y de Oribasio. Pero en realidad bajo los versos me­diocres de esta parte parenética se percibe a un hombre que conoce bien a sus con­ciudadanos y combate sus vicios y defectos. Este poema, en suma, revela en su autor una personalidad no despreciable, entre aquellas sombras inconsistentes que ocupan tanta parte de la literatura medieval de Bizancio.

S. Impellizzeri