Antología de epigramas compuesta por Diógenes Laercio (siglo III d. de C.) en honor de los grandes pensadores del pasado.
No debió gozar de gran difusión, ya que la mayoría de estos epigramas — muchas veces atribuidos erróneamente al pensador a quien fueron dedicados, como Empédocles, Crates, Jenófanes, etcétera —, llegó a manos del compilador de la Antología Palatina (v.) por medio de las citas hechas por el propio Diógenes en sus obras de divulgación filosófica.
I. Cazzaniga

