[Della natura d’amore]. Obra doctrinal de Mario Equicola (1470?-1525), publicada en 1525. Elaborada durante muchos años según la filosofía de Ficino, fue originariamente redactada en latín con el título De natura de Amore en 1495, pero bajo el influjo de nuevas corrientes espirituales y del estudio de los poetas, provenzales fue transformándose en un tratado, quizá menos sistemático, pero más elegante.
Viviendo en un ambiente mundano y dirigiendo sus escritos a los espíritus más refinados (la obra fue dedicada a Isabel de Este Gonzaga), el autor tiene plena conciencia de la importancia que en el mundo de los literatos y de las personas cultas poseen los problemas relativos al amor. La lectura de los poetas provenzales y de los cultivadores del «stil novo» enseña que el espíritu humano no ha concebido nada más elevado para unir a las criaturas con el creador; aquí naturalmente interviene la teoría platónica, que el siglo XV estudió según la concepción de Ficino, de una perfección del espíritu a través del amor entendido como pasión y como meditación. Pero más allá de todo doctrinarismo, Equicola se vale de su elegante preparación literaria para citar autores clásicos, sagrados y profanos, antiguos y trecentistas, y en amable promiscuidad trata de poner de acuerdo todas las cuestiones.
Se percibe en esta obra como un eco del mundo gentil y fino del Cortesano (v.) de Castiglione y particularmente la influencia de la sociedad mantuana, que alrededor de la espléndida marquesa, entre danzas y fiestas, lecturas de poetas y pensamientos religiosos, revivía un mito de belleza caballeresca y al mismo tiempo clásica, mito cantado por Boiardo y por Ariosto y mecido como un sueño en la Italia del siglo XVI.
C. Cordié

