Los Seiscientos Apotegmas, Juan Rufo

Pu­blicada en Toledo en 1596, es ésta la pri­mera colección de esta clase aparecida en España y se debe a Juan Rufo (15479-1620), autor de la Austríada (v.), poema que agra­dó mucho en su época y que hoy no goza del favor de la crítica, acaso un poco ex­cesivamente dura, a pesar de que la obra es realmente desigual.

Los seiscientos apo­tegmas recogen una serie de sentencias y máximas morales aprendidas, no en los li­bros, sino en la gran enseñanza de la vida, y resumidas con discreta finura y elegan­cia en forma de «breves anécdotas selladas con un dicho agudo». He aquí algunas de ellas: «Alabando algunos justísimamente la rara habilidad del doctor Salinas, canónigo de Segovia, dijo que era Salinas de gracia y donaire, con ingenio de azúcar»; «Mirando a una fea, mártir de enrubios, afeites, mu­das y de vestirse y ataviarse costosamente, y con extraña curiosidad, dijo que las feas son como los hongos, que no se pueden comer sino en virtud de estar bien gui­sados, y con todo son ruin vianda»; «Preguntóle un viejo de sesenta años si se te­ñiría las canas, y respondió: No borréis en una hora lo que Dios ha escrito en sesenta años». Los apotegmas constituyen además un pintoresco cuadro de las costumbres de la época y revelan al poeta ingenioso que alentaba en Juan Rufo.