Los Asuntos Jurídicos, Vittorio Scialoia

[Negozi giuridici]. Curso de derecho romano profesa­do por Vittorio Scialoia (1856-1933) en la Universidad de Roma, con prólogo de S. Riccobano. En él queda expuesta, en todos sus aspectos, la dificilísima teoría del asunto jurídico. El punto en que se basa su in­vestigación es el concerniente al funda­mento del asunto jurídico, que el autor si­túa en la voluntad. Según Scialoia, concu­rren, en el origen de la relación jurídica, dos factores: un hecho humano y la nor­ma del derecho objetivo. El hecho huma­no, en cuanto productivo de efectos jurídi­cos, es, «acto jurídico»: y éste tiene siem­pre su fuente en la voluntad. El problema fundamental es, pues, el de la voluntad. El problema primitivo se convierte por lo tanto en la pregunta: ¿se debe o no acep­tar la distinción… de la voluntad de hacer declaración de la interna voluntad, esto es, de la intención de producir los efectos jurídicos que se siguen de ella? «La res­puesta a esta pregunta se pierde en las in­vestigaciones psicológicas de las cuales sólo es posible deducir que la voluntad no es un acto único, sino una concatenación de actos, que desde el pensamiento interior ‘ desembocan en la extrinsecación de la vo­luntad. El problema primitivo se convierte, por lo tanto, en la pregunta: ¿Debe decirse que cada una de las diversas represen­taciones intelectuales concatenadas entre sí puede llamarse voluntad, debemos consi­derar como acto volitivo sólo aquel último grado de la producción psicológica de la voluntad, que es la manifestación de la vo­luntad misma?».

Una solución teórica, afir­ma el autor, no es posible. En cambio, en la esfera práctica la distinción es impor­tante en cuanto indudablemente el movi­miento interior (intención) va dirigido a un objeto, la declaración, como tal es su causa determinante y, por consiguiente, es contenido del asunto jurídico y en este caso los «asuntos jurídicos son tales, que pro­ducen efectos jurídicos, en cuanto en el de­recho objetivo se suele realizar intención que es contenido de la voluntad del negocio jurídico». Los juristas romanos, afirma el autor, han dado siempre importancia a la intención real de las partes, atribuyendo sin embargo y según los casos, mayor valor a la voluntad interior o a la declaración. El criterio de semejante distinción reposa sobre la diversa posición del que obra; es decir, que para el que adquiere vale la de­claración como tal; en el que se obliga ocurre otra cosa, esto es, la conciencia del contenido de la declaración, que es como decir la responsabilidad. En cuanto a la causa de los asuntos jurídicos, el autor, en contraste con autorizadas opiniones, afirma su existencia y distingue, no sólo la causa de los motivos, sino la causa objetiva de la subjetiva. Los motivos (objeto individual que se tiende a obtener con el negocio) no interesan al derecho. La causa en el sentido objetivo es la función, el objeto del asunto frente al derecho objetivo; la causa en el sentido subjetivo, es, en cambio, el mismo objeto introducido en el ánimo de las par­tes que han entrado a formar parte de la di­námica volitiva que tiende al asunto. Sigue un magistral tratado de diversos temas co­nexos con el asunto jurídico; vicios de la voluntad, actos ilícitos, etc.

La importancia y el valor de la obra consisten, además de la acostumbrada maestría expositiva y en la profundidad de las consideraciones, en la vitalidad del punto de vista voluntarista sostenido por el autor quien, después de cuarenta años de ataques a fondo, es el único que ha resistido y vencido; y desde este punto de vista, esta obra es la más lúcida y de más eminente expresión del autor. Tiene también gran valor la solución del problema de la causa, que aunque no del todo satisfactoria, tiene sin embargo el mérito de un exacto planteamiento.

A. Brambilla