Con este título se conocía un tratado en cuatro libros compuesto por el retor griego Gorgias (siglo I a. de C.). Publio Rutilio Rufo (siglo I d. de C.) hizo de él una traducción libre al latín, de la cual se conoce solamente la segunda parte, la referente a las palabras, esto es, la forma o «lexis», al paso que se ha perdido la que se refiere al contenido o concepto. La dificultad con que Rutilio hubo de enfrentarse no fue tanto la de traducir los términos técnicos, las definiciones y las clasificaciones del manual griego, porque ya entonces, después de los escritos retóricos ciceronianos, gran parte de la terminología retórica griega había encontrado su correspondencia en latín, ya con una fiel reproducción léxica, ya con una interpretación aproximativa, como la de traducir al latín ejemplos en apoyo y aclaración de la materia griega expuesta; adquiere particular interés la técnica de traducir trozos de filósofos nada fáciles, como Platón, Aristóteles y Teofrasto. La fortuna de este tratado fue particularmente notable en su siglo, puesto que Celso y Quintiliano dan pruebas de conocerlo. En los siglos posteriores se pierde casi todo rastro de este escrito, que reaparece después, en la época humanística.
F. Della Corte

