Las Bases de la Teoría General de la Relatividad, Albert Einstein

[Die Grundlagen der allgemeinen Relativitátstheorie]. Trata­do del físico suizo Albert Einstein (n. 1879), publicado en 1916. La teoría general de la relatividad es la generalización de la teoría especial de la relatividad, en cuanto su principio es extendido al movimiento ace­lerado, demostrando que es posible enun­ciar leyes naturales en forma invariable, no sólo ante los sistemas de referencia de Galileo, sino ante cualquier otro sistema posible de referencia. Parte del conocido he­cho de la igualdad de la masa de inercia y de la masa de gravitación. Los fenómenos en un campo de gravitación pueden explicarse tanto con la hipótesis de un movi­miento acelerado, como con la hipótesis de una atracción. Según la teoría general de la relatividad, una decisión sobre cual­quiera de dichas hipótesis es imposible por principio. Pero perdura el hecho de que, en un campo de gravitación, en el que to­dos los objetos, sea cual sea su peso y su volumen, sufren igualmente los efectos de la gravitación moviéndose en movimiento acelerado, se puede anular, al menos local- mente, la acción del campo, escogiendo un oportuno sistema de referencias. Por ejem­plo, en la cabina de un ascensor que cae, una piedra abandonada a sí misma caerá con igual velocidad, o sea que quedará in­móvil respecto a la cabina. Si, en cambio, en dicha cabina que cae, una piedra es lanzada de un lado a otro, describirá una recta en relación a la cabina, mientras que para un espectador externo describirá una parábola, o sea una curva. Luego también un rayo de luz que atravesara la cabina aparecería rectilíneo; de lo que resulta que el rayo ha de aparecer curvado para quien lo mire desde el suelo; es la deflexión que efectivamente sufre la luz por efecto de la gravitación. Diversas conclusiones im­portantes resultan de las premisas de la teoría. En primer lugar, en un campo de gravitación, los rayos luminosos son curvos.

Las fuerzas centrífugas del movimiento de rotación (que Newton consideraba como criterio de distinción del movimiento ab­soluto) se explican relativamente. Según la teoría matemática de la gravitación, des­arrollada por Einstein, nuestro espacio es un espacio no euclidiano, o sea un espacio no de tres, sino de cuatro dimensiones y como la cuarta dimensión implica una cur­vatura, está determinada por la distribución de las masas. Las fuerzas atractivas de la teoría clásica quedan eliminadas y susti­tuidas por las cualidades geométricas del espacio. La ley de atracción de Newton re­sulta de la teoría como una aproximación satisfactoria. Pero la acción a distancia de la gravitación, introducida por Newton, es eliminada. Las llamadas «Weltlinien», líneas horarias de los cuerpos, al moverse en el mundo libremente, son líneas geodésicas. La teoría explica la aceleración circular del perihelio de Mercurio y el desplazamiento de las rayas del espectro hacia el rojo de una estrella, bajo la acción -del campo de gravitación de la estrella. La teoría de la relatividad ha suscitado discusiones varias en torno a múltiples problemas filosóficos, particularmente a los de espacio y tiempo. El control experimental de la teoría resul­ta arduo, tanto por la delicadeza de las mediciones, como (en el caso de la curva­tura de los rayos de luz en el campo de gravitación) por la rareza de los fenóme­nos que permiten la medición, es decir, los eclipses solares.

G. Alloisio