Poema didáctico del literato español Tomás de Iriarte (1750-1791), cuyas tres primeras ediciones son del año 1779. Está dividido en cinco cantos, escritos en silvas, metro que el autor justifica como el más apropiado, por no obligar a ajustar las ideas y frases a los límites previos de las estrofas. Va precedido de un prólogo en el que Iriarte se refiere a la escasez de poemas análogos y razona la necesidad de éste.
Cada uno de los cantos comienza con las consabidas alusiones mitológicas propias del gusto neoclásico, para después tratar la materia musical en versificación fácil y sonora. El primero expone los elementos del arte musical, especialmente en lo referente al tiempo y al compás. El segundo se refiere a la expresión musical, con los tonos y la manera de manifestar las diversas sensaciones. El tercero, a los usos de la música con especial estudio de la religiosa. El cuarto habla de la música en el teatro. Y el quinto de su uso en la sociedad privada y en la soledad. Termina el libro con prolijas advertencias o notas en prosa a los diversos cantos.
L. Monreal Tejada

