Flor de Medicina, Anónimo

[Flos medicinae o Regimen sanitatis salernitanum]. De toda la literatura médica que nos ha dejado la gloriosa Escuela de Salerno (siglos IX-XIV) este breve poema en 362 versos latinos es ciertamente el más célebre y, estudiado y aprendido de memoria por generaciones y generaciones de médicos, ha tenido, duran­te mucho tiempo, una difusión no inferior a la de los Aforismos (v.) de Hipócrates. El poema, que ha alcanzado ya más de 300 edi­ciones en todas las lenguas, va dedicado a un rey de Inglaterra, y se supone escrito por toda la Escuela Salernitana («Anglarum Regi scribit schola tota Salerni»); está constituido por una serie de máximas hi­giénicas, expresión ya de la dirección prác­tica y realista de la Escuela, ya del buen sentido itálico que le daba carácter; de aquellas normas, muchas conservan hoy to­davía su valor y forman parte de la pro­visión de conocimientos populares de hi­giene: «Si vis incolumem, si vis te reddere sanum / Curas tolle graves, irasci crede prophanum. / Parce mero, coenato parum; non sit tibi vanum / Surgere post epulas, somnum fuge meridianum. / Non mictum retine, nec comprime fortiter anum. / Haec bene si serves, tu lungo tempore vives. / Si tibi deficiant medici, medici tibi fiant / Haec tria: Mens hilaris, requies, moderata dieta». Y también: «Sit brevis aut nullus tibi somnus meridianus, / Febris, pigrities, capitis dolor atque catharrus / Haec tibi proveniunt ex somno meridiano». Y en otro lugar: «Ex magna coena stomacho fit ma- xima paena. / Ut sis nocte levis, sit tibi coena brevis. / Pone gulae metas, ut tibi longior aetas». Otro pasaje: «Lucidus et mundus sit rite habitabilis aer / Infectus neque sit nec olens foetore cloacae». Po­dríamos decir que está en este poema toda la sabiduría médica e higiénica que ha guiado a Europa durante casi todo el úl­timo milenio.

R. Deotto