[Physique de L’amour]. «Ensayo sobre el instinto sexual», de Remy de Gourmont (1850-1915), publicado en París en 1903. Inspirado en la idea de «situar la vida sexual del hombre en el punto de vista único de la sexualidad universal», el autor examina los distintos aspectos de la cuestión desde un punto de vista sutilmente intelectualista y, sentadas las premisas que, casi volterianamente, combaten todavía «los prejuicios morales» y su aplicación a la vida de cada día, afirma que el hombre no está, ciertamente, en el punto más alto de la naturaleza, sino que está en la naturaleza misma, y es una de las unidades de la vida; y nada más. Es el producto de una evolución parcial y no de la evolución total. Hay que adentrarse, mucho más de lo que hizo Darwin para sus conceptos de raza, en la máquina del amor para poder valorar las leyes de la sexualidad universal según las leyes de la naturaleza y las exactas conquistas de la fisiología.
Es necesario estudiar los actos del amor en su complejidad y unidad. En contraposición a todas las falsedades literarias se desprende que el amor es profundamente «animal»: en esto reside su «belleza». La finalidad de la vida es el mantenimiento de la vida, pero la idea misma de finalidad es una ilusión humana: no hay ni principio, ni medio, ni fin en la serie de causas. El amor continúa la vida, en una fuente inextinguible de energías, entre muertes y destrucciones que traen nueva vida a nuevos seres. Por esto el acto sexual es el «más importante de todos los actos». Después de esta parte teórica, polémicamente ligada a los principios filosóficos del autor, la obra trata el problema sexual desde varios aspectos, desde la escala de los sexos al dimorfismo sexual, desde el feminismo a los órganos y al mecanismo del amor. Una parte especial tienen unos capítulos sobre la poligamia, sobre el amor entre los animales sociales y sobre el instinto; pero, más que la forma divulgadora, si bien apoyada por una extensa información, interesa en la obra la aguda y persistente polémica a favor de la espontaneidad de la naturaleza bajo el aspecto «más desconocido de la moral tradicional».
C. Cordié

