Escritos Matemáticos y Físicos de Stokes

[Mathematical and Physical Papers]. Las memorias de física matemática del hombre de ciencia inglés George Ga­briel Stokes (1819-1903), fueron publicadas en diversas revistas entre ellas: «Cambr. Soc. Trans.» (1842-1853), «Phil. Tr.» (1848- 1853), «Trad. Edimb. Soc.» (1853), «Phil. Mag.» (1842, 1857, 1859, 1891), «Brit. Assoc. Reports» (1846-1857), «Cambridge Math. Journ.» (1843), «Cambridge and Dublin Math. Journ.» (1846-1849), «Quart. Journ. Chem. Soc.». (1859-1860), «Brit. Assoc. Rep.» (1848- 1876), «Cambr. Phil. Soc. Trans.» (1869), «Pro.» (1869), «Chem. Soc. I.» (1864, 1869), «Edimb. Roy. Soc. Proc.» (1875-1878), «London Phil. Trans.» (1856-1881), «London Roy. Soc. Proc.» (1862-1883, 1885), «Nature» (1881), «Messanger of Math.» (1872), «C. R. París» (1873, 1897), Wien, «Sitz. Ber.» (1854), «Acta Math.» (1902), «Manchester L. and Phy. Soc. Mem.» (1897-1900). Estas y otras memorias se encuentran reimpresas en las obras: Absorps of light colours (1897), Math. and Phys. Papers, reprinted etc. With additional notes, tres vol. (Cam­bridge, 1880-1882), reimpresa en cuatro vo­lúmenes (1901, 1902, 1904); Memoir and scientific correspondence selected and arranged by I. Larmor, dos vol. (Londres, 1907).

Todos estos trabajos tratan de los más variados temas de física matemática: sobre los fluidos, ecuaciones hidrodinámi­cas, anillos de Newton, variaciones de la gravedad sobre la superficie terrestre, teo­ría dinámica de la difracción, cálculo nu­mérico de una clase de integrales definidas y series infinitas, color de las láminas del­gadas, teoría de algunas bandas del espec­tro, aberración de la luz y relaciones con el éter luminífero, teoría «del sonido, ana­lizador eléctrico, reflexión metálica, fluo­rescencia, composición de los colores, po­larización y difracción, interferencia, acro­matismo, eje instantáneo de rotación, la atracción y el teorema de Clairaut.

Entre toda esta mole de trabajo recordaremos: un método basado en la aplicación de la fluo­rescencia, con el cual Stokes consiguió, por vez primera, precisar la región ultravioleta del espectro, hasta 185 milimicras («Phil. Trans.», 1862); investigaciones sobre la fluorescencia que condujeron al descubri­miento de la ley conocida con el nombre de «Ley de Stokes»: Las radiaciones emi­tidas por una substancia fluorescente po­seen longitudes de onda mayores, o re­frangibilidades menores, que las de los rayos excitadores, es decir, que las ra­diaciones absorbidas por esta substancia, ley dependiente estrictamente del princi­pio de la degradación de la energía («Phil. Trans.», 1852). Desarrollo de la teoría de Airy sobre el arco iris; acción de las di­versas radiaciones en las bandas de Haidinger producidas por la polarización («Math. and Phys. Papers», 1883); estudio experi­mental y teórico sobre la polarización por difracción; desarrollo de la hipótesis de Cauchy y de Green sobre la contracción del éter, con consideraciones que, a con­secuencia también de nuevos conceptos su­geridos por primera vez por Rankine, le condujeron a admitir la incomprimibilidad del éter y esto para explicar la anisotropía cinética y las diferentes velocida­des de propagación de la luz en un cris­tal.

Stokes ha sido también el primero en hacer notar la diferencia de velocidad, en la- propagación de la luz, entre la de grupo y la de onda, y, en cuanto a los rayos de Rontgen, él opina que se trata de impulsio­nes electromagnéticas. Entre los trabajos matemáticos aplicados al estudio de la físi­ca teórica recordaremos: la transforma­ción de una integral curvilínea tomada a lo largo de un contorno cerrado en una integral extendida a una superficie limita­da de este contorno, que conduce a una fórmula designada con su nombre, y de aplicación harto conocida en el estudio de los campos eléctricos y magnéticos. Tam­bién se conoce con el nombre de Stokes una ley que expresa la velocidad de caída de una gota esférica bajo la acción de la gravedad, en función de la viscosidad y densidad del medio, del radio de la gota y de su densidad. Esta ley, después revi­sada, ha sido de gran ayuda en los estu­dios más recientes sobre la determinación de la carga eléctrica (Millikan). El pro­blema de la propagación de una onda pla­na en un medio isótropo, que interesa tanto a la óptica como a la acústica, fue publicado en 1849 en «Cam. Phil. Soc. Trans.» y en 1883 en «Maht. and Phys. Pa­pers»; en él Stokes obtiene una ecuación conocida con su nombre y llamada «ecua­ción del sonido».

P. Pagnini