Obra del filósofo español Juan Luis Vives (1492- 1540), escrita en Brujas y dedicada a los cónsules y senado de esta ciudad en 1526. Consta de dos libros, titulados respectivamente «Origen de la necesidad y miseria del hombre» y «Cuando pertenezca y convenga a los gobernadores de la república cuidar a los pobres». En el primero se ocupa, sucesivamente, de las necesidades de los hombres, de la razón de hacer el bien, de «cuán natural sea hacer el bien», de las causas por las cuales algunos se apartan de practicarlo, del modo que deben portarse los pobres, de los vicios que impiden hacer el bien a los que pueden hacerlo, de «que ninguna cosa debe impedirnos para hacer el bien», de que lo que Dios da a cada uno no se lo da para él solo, de que no puede haber verdadera piedad y cristianismo sin el socorro o beneficencia recíproca, y de cómo se ha de hacer el bien.
En el libro segundo estudia la obligación y conveniencia que tienen los gobernantes de la república de cuidar a los pobres, del «recogimiento o recolección de los pobres y de que se les tome – el nombre», del modo que se ha de buscar el alimento para los pobres, del cuidado de los niños, de los censores y de la censura (magistrados que se informen de la vida y costumbres de los pobres), del dinero necesario para estos gastos, «de los que están afligidos de alguna necesidad repentina u oculta», de los que reprobarán estas nuevas constituciones y establecimientos, «de que nada debe detenernos para hacer lo que dejamos dicho», y «de las comodidades, provechos y bienes humanos y divinos que se siguen de estos establecimientos». Concluye afirmando que de todo lo dicho «se nos seguirá el incomparable premio celestial de la eterna bienaventuranza, que hemos mostrado estar prevenidos para las limosnas que nacen de la caridad o del amor de Dios y del prójimo por Dios».
J. Regla

