El Secreto De Hegel, James Hutchison Stirling

[The Secret of Hegel]. Obra de James Hutchison Stirling (1820-1909), publicada en Edimburgo en 1865, y con la cual fue introducido en Inglaterra el idealismo alemán, iniciando aquella corriente de pensamiento hegeliano que acabó por tener importancia y reso­nancia iguales, si no mayores, a las de la empirista o realista en el mundo filosófico inglés.

Éste se había mantenido siempre en la vieja línea tradicional, ignorando casi el gran movimiento de pensamiento de Kant a Hegel. Coleridge y Carlyle habían estu­diado el idealismo alemán, lo habían pro­clamado ante el público inglés; pero no habían ahondado en la enseñanza kantiana y hegeliana, ni dado de ella una exposición orgánica. Stirling, en cambio, manifiesta, con el entusiasmo del neófito, la compe­tencia del vulgarizador. El secreto de He­gel es obra tumultuosa y, en cierto senti­do, desordenada y exuberante, escrita en el estilo túrgido, polémico y arrollador de Carlyle. Stirling ataca violentamente la Ilustración, el racionalismo, toda la filoso­fía inglesa de su tiempo por su incom­prensión de Hegel. Reconoce que éste es sumamente difícil de comprender y des­cribe, en tono casi autobiográfico, «la lucha hacia Hegel» que es necesaria realizar para apoderarse de él. Según Stirling, Fichte y Schelling no tienen importancia; contra Schelling en particular, se bate encarniza­damente para demostrar que no hay en él nada nuevo. Los que importan son Kant (a cuya exposición dedicará otro manual) y Hegel. De este último, especialmente, la Enciclopedia y la Ciencia de la lógica (v.); es más, El secreto de Hegel no es en el fondo más que una nueva exposición par­cial de la Lógica (v.).

En el tumultuoso proceder de esta exposición, es difícil indi­car en qué consiste más específicamente aquel «secreto de Hegel» que Stirling quie­re revelar. Sin embargo, se puede decir que de la doctrina hegeliana, Stirling tiende a poner de relieve sobre todo la concreción como universalidad. Oponiéndose a la idea empirista de que el pensamiento general sea abstracción de lo particular, Stirling se detiene en el hecho de que las categorías del pensamiento son para Kant subjetivas, modos de pensar y no de ser. Por lo tanto, la existencia particular y el hecho empí­rico se convierten en un momento lógico, que sólo tiene realidad porque continua­mente está absorbido en lo universal. Aquí se revela ya la tendencia fundamental del hegelismo inglés a poner de relieve un su­jeto universal respecto al cual la subje­tividad individual es un momento que es superado continuamente en el devenir. El mérito indiscutible de Stirling consiste en haber creado una serie de neologismos cla­ros y útiles para traducir los términos téc­nicos de Hegel.

M. M. Rossi