Diálogos de Cervantes de Salazar

Obra miscelánea del humanista toledano residente en México, donde vio la luz en 1554, impresa por Juan Pablos. Constituía esta clase de escritos una especie de «manuales de la conversación», dedicados a la juventud estudiosa, en que los autores pro­curaban introducir locuciones clásicas, y a falta de ellas los completaban, como mejor podían, con otras ajustadas, por lo menos, a las reglas del idioma.

Entre los diversos Diálogos conocidos, fueron famosos los del valenciano Juan Luis Vives, que habiéndose generalizado en las escuelas españolas, pasaron naturalmente a las de México, y se introdujeron en la Nueva Universidad. Cer­vantes imprimió en la capital de la Nueva España los Diálogos de Vives, los comentó doctamente y les añadió en España cuatro diálogos — Saltus, Lusus spherae per anuferreum, Obeliscorum Sive lignearum pyramidularum ludus y Pilae Palmariae ludus. Mas no contento con esto, tuvo la exce­lente idea de escribir en México otros tres, a. saber: Academia mexicana: descripción de la Universidad de México, fundada el año anterior, con noticia de sus catedráticos, materias que enseñaban, orden de los estudios y ejercicios literarios.

Los interlocutores son Mesa y Gutiérrez, aquél vecino de México, y éste recién llegado de España. Civitas Mexicus interior: dos vecinos, Zuazo y Zamora, salen, acompañados del foras­tero Alfaro, a pasear por la ciudad, y van haciendo la descripción de ella, y Mexicus exterior: los mismos interlocutores van de paseo a Chapultepec y con ese mo­tivo se dan algunas noticias de la Nueva España en general, así como de las antiguas costumbres de los indios. Los Diálogos, es­critos en lenguaje llano y adecuado a la fi­nalidad a que los dedicaba su autor, fueron reproducidos y traducidos por García Icazbalceta con el título de México en 1554. Es una obra rarísima constituida por inestima­bles documentos históricos.

A. Millares Carlo