[De fato]. Este breve tratado filosófico, compuesto por Marco Tulio Cicerón (106-43 a. de C.) el año 44 y dedicado a Ircio, ha llegado mutilado hasta nosotros. La cuestión de las relaciones entre destino y libre albedrío son tratadas con armas dialécticas como se las ofrecía a Cicerón la filosofía neo académica para combatir las doctrinas peripatéticas y estoicas; el autor concordaba substancialmente con estos últimos, excepto en el concepto fatalista de la vida; Cicerón sostiene la libertad de la voluntad humana que consigue substraerse a la necesidad y al hado. El argumento principal aducido en defensa de sus propias teorías es el de la causalidad. Este tratado, demasiado lleno de lagunas para poder entrever su proceso lógico, pertenece a las obras filosóficas escritas después de la muerte de César, y adolece del sentido de malestar en que se encuentra el hombre político obligado a la inactividad. [Trad. de Marcelino Menéndez Pelayo en Obras completas de M. T. Cicerón, tomo V (Madrid, 1884)].
F. Della Corte

