Arte de los Metales, Jorge Agrícola

[De re metallica]. Obra de Jorge Agrícola (Georg Bauer, 1494-1555) dedicada por el autor al duque de Sajonia en 1550, aparecida en 1556, después de la muerte del autor, y luego en varias ediciones; hay una italiana, impresa en Basilea en 1563 por Froeben, en folio, con numerosos grabados en boj y dedicada por el traductor a la reina Isabel de Ingla­terra con el título: Obra de Jorge Agrícola sobre el arte de los metales, dividida en XII libros, en los cuales se describe toda clase y cualidad de oficios, de instrumentos, de máquinas y de todas las demás cosas que tienen relación con este arte, no sólo con palabras claras, sino mostrando también las figuras de dichas cosas, retratadas al na­tural añadiéndolas sus nombres, tan claras y expeditas como no es posible desear hacerlo mejor… Se añade también el libro del mismo autor que trata de los animales sub­terráneos, por el mismo autor corregido y revisado. Traducido en lengua toscana por M. Michelangiolo Florio Florentino. Con el índice de todas las cosas más notables al fi­nal. [«Opera di Giorgio Agrícola de L’Arte de metalli partita in XII libri…»].

La obra se divide en doce libros. Los siete prime­ros tratan en particular más extensamente, del «Arte de extraer metales», esto es, de la manera de buscar los filones, de la ex­tracción, de las medidas que han de hacerse para la orientación de los túneles, de su posición, de las excavaciones y primera pre­paración de los minerales (venas), en suma de todo cuanto concierne al arte minera propiamente dicha para la explotación de la mina; el séptimo se ocupa de los hornos y de las operaciones que han de hacerse para la prueba de los minerales y metales, comprendido el ensayo de los mismos. En el octavo se ocupa de la preparación (divi­sión, molienda, lavado, etc.) de los minera­les. El noveno, describe la manera de «cocer las venas y hacer los metales», los hornos, las operaciones, las máquinas e instrumentos necesarios. El décimo y undécimo tratan de las separación y purificación de los metales, y el duodécimo da varias especies de «sughi» (o menas), esto es que aquellos minerales que no son metales, a los que hoy llamaríamos compuestos, sales, nitros, alumbres, sustancias sulfúreas, etc., acabando con la fabricación del vidrio. Junto a la obra De la Pirotecnia (v.) del sienés Vannoccio Biringuccio, el tratado de Agrícola comienza la iniciación  de las aplicaciones del método experimental al estudio del subsuelo y por tanto al primer florecimiento de la mineralogía, geología y metalurgia modernas. Biringuccio demostró haber leído el Bermannus, primer tratado escrito por Agrícola sobre la cuestión (1530), y a su vez, éste cita varias veces en el prefacio al De re metallica, obra del sienés del que toma varios pasajes, entre ellos uno sobre la preparación del mercurio.

El método experimental, como se ve, fue anticipado por estas dos figuras del Renacimiento, Agrícola y Biringuccio, a los que para ser justos hay que añadir al francés Bernard Palissy (1510-1589). En la obra, De ortu et causis subterraneorum (1544) escribe Agrícola: “cuando los químicos se dedicaron a explicar la materia de los metales, anduvieron muy lejos de la verdad. La mayor parte de ellos, aseguran que los metales son un compuesto de azufre y mercurio. Pero cuán lejos de la verdad está esa explicación, lo mostraré con la experiencia, que tanto para enseñar como para aprender es un óptimo maestro y guía” [“docebo experientia, optima et ad docendum aliquid et ad discendum Magistro et duce”]. Agrícola era médico de profesión y en Italia hizo sus estudios de medicina, en Bolonia y en Padua, donde obtuvo también el título de doctor. Seguramente su profesión médica, que ejerció largo tiempo en Joachimsthal, centro minero de Erzgebirge, fue lo que le dio ocasión para ocuparse de los metales.

G. Boffito