Vidas de Sofistas, Filostrato

Biografías de sofistas, escritas con intento retórico por Filostrato, neosofista griego del siglo III d. de C. Fueron redactadas en­tre el año 228 y el 238 y dedicadas a Anto­nio Gordiano, el futuro emperador, mien­tras era cónsul en África.

Divididas en dos libros, comprenden en la primera parte la vida de los filósofos que tuvieron, como los sofistas, cuidado particular de la forma – tales Eudoxio de Cnido, León de Bizancio, Carnéades, Filostrato de Egipto, Dión de Brusa, Favorino —, por tanto, la vida de los sofistas propiamente dichos más anti­guos, desde Georgias y Protágoras a Isócrates y Esquino; por fin, en la parte más importante se trata la vida de los escritores de la llamada segunda sofística, a la que pertenecía el propio Filostrato y a la que admiraba incondicionalmente, desde Nicetas de Esmirna (siglo I) hasta Aspasio (siglo III). En el primer libro se trata amplia­mente la vida de Polemón, en el segundo la de Herodes Ático, emparentado con Gor­diano, considerado como uno de los hombres más notables de su tiempo.

La manera de tratar las biografías varía bastante según las vidas: en algunas faltan casi por com­pleto los datos concretos, insistiendo en cambio sobre los detalles morales y estilís­ticos de cada autor; en otras se describen particularmente los distintos acontecimien­tos biográficos del autor tratado. Más que buscar la exactitud histórica, Filostrato trata de escribir una obra retóricamente variada y brillante. Sus fuentes son, para la parte antigua, escritos anteriores de carácter di­vulgador; para la segunda, mucho más inte­resante, los propios discursos de los sofistas examinados, los recuerdos personales del autor, las anécdotas y las tradiciones en boga en las escuelas de su tiempo. En cuan­to a la crítica, la de Filostrato es más bien exterior, carece de método y de profundi­dad, mientras que la forma está bastante estudiada y cuidada. Además del punto de vista histórico, las Vidas tienen para nos­otros valor como documento de la organiza­ción escolar y de los gustos literarios de su tiempo. La primera edición fue hecha por Giunta: Icones Philostrati; Philostrati jú­niores icones; ejusdem heroica; descriptiones Callistrati; vitae sophistarum (Florencia, 1517).

C. Schick