[De cibis judaicis]. Tratado en forma de carta dirigido a una comunidad cristiana, compuesto por Novaciano, probablemente mártir en el año 258, bajo Valeriano. Espíritu intransigente, nutrido de profunda doctrina estoica, y autor de un tratado sobre la Trinidad (v.), Novaciano capitaneó el cisma rigorista (251) contra el papa Cornelio, que se mostraba blando al consentir la comunión a los que habían caído en la idolatría durante las persecuciones de Decio. En la carta sobre Los alimentos judaicos, hace Novaciano una sutil interpretación de la ley hebraica en lo que concierne a las prohibiciones de alimentos. Tales prohibiciones han de entenderse, según Novaciano, en sentido espiritual, porque en la creación divina no hay nada inmundo. Las distinciones de la ley entre animales inmundos y los que no lo son tuvo por objeto enmendar a los hijos de Israel, representando en los animales inmundos las malas costumbres y, en los que no lo eran, las costumbres puras, y tuvo también por objeto habituar a los judíos a la templanza. Pero después de Cristo la ley quedó superada también en lo que se refiere a los alimentos: solamente queda para los cristianos, según la conclusión de Novaciano, la obligación de la templanza.
E. Alpino

