La Vida de María, Rainer Maria Rilke

[Das Marienleben]. Este ciclo de poesías del gran lírico alemán Rainer Maria Rilke (1875-1926), de singular profundidad y belleza, corresponde al año 1912 y coincide con el comienzo del último y más maduro período, del poeta; fue compuesto en el castillo de Duino, en el mar Adriático, casi a la vez que las dos primeras Elegías de Duino (v.) y por indi­cación de su viejo amigo el pintor Heinrich Vogeler, que deseaba ilustrar una colección lírica de Rilke.

En trece cuadros que se podrían llamar tiempos o hechos de la vida terrena de la Virgen, trata de representar la infinita grandiosidad del milagro reali­zado en la mujer elegida. El poder artístico, la luminosa armonía de los versos, la viva­cidad de la representación, acorde con la escuela del impresionismo francés, la plas­ticidad psicológica de las figuras, admirada por Rodin, todo esto, penetrado de una íntima fe que presagia e infunde fervoroso amor, sin artificio alguno, concurre tam­bién con ciertos temas de leyenda que con­tribuyen a acercarnos y hacer comprensible la sobrenatural pureza y dulzura de la figura de María. Los puntos culminantes del ciclo son la «Presentación de María en el Templo», con la embriagadora descripción del santuario, mediante la cual la delicada criatura elegida va en busca de su destino, que es infinitamente superior a aquel templo inmenso; después la «Anunciación a Ma­ría», tal vez una de las más profundas poe­sías de Rilke, en la que la Virgen com­prende y acepta humildemente su destino, antes de que el mensajero celestial, lleno de tembloroso respeto, anuncie con sus pa­labras el próximo cumplimiento del miste­rio.

Llena de delicadeza se nos muestra la «Sospecha de José», que con su sencillez ofendida comprende de una vez los fines divinos y se inclina ante la voluntad de Dios. La estrella de Belén en el «Anuncio a los pastores» es el símbolo luminoso del alma materna de María, y en «Bodas de Caná» comprende con resignado dolor que, invitando al Hijo a realizar el milagro lo empuja ella misma hacia el camino de la Pasión. De singular originalidad por su pura y elevada expresión poética es el tríptico «Sobre la muerte de María»: su muerte maravillosa en la casa del Cenáculo, su asunción y coronación en el cielo, que antes de llegar ella no era todavía perfecto., y por fin el anuncio de su asunción, hecho por el ángel sobre su tumba al apóstol Santo Tomás.

C. Baseggio-E. Rosenfeld