El Pedagogo, Tito Flavio Clemente Alejandrino

Tratado didacticorreligioso, en tres libros, de Tito Flavio Clemente Alejandrino (hacia la se­gunda mitad del siglo II a. de C.), primer doctor de la Iglesia.

En El pedagogo, el autor se propuso no sólo componer un tratado sis­temático de moral cristiana, sino ofrecer a los neófitos un método práctico de educa­ción, que consiste en ponerse directamente bajo la guía del «Logos», el Verbo divino. El primer libro de la obra, que es el más extenso, más original y más importante, está dedicado a la persona del pedagogo; Jesús, el verdadero y sumo educador, ha guardado para sí el cometido de catequizar a los hombres que ante él se encuentran en la condición de niños necesitadas de su pa­labra, sin las distinciones de las facultades espirituales y de las capacidades que, crea­das por la gran filosofía griega, habían sido después precisadas por los gnósticos.

Objeto de la educación es — para Clemente — diri­gir a los hombres según la verdad y con­ducirlos a la suma beatitud, esto es, a la contemplación de Dios. En el segundo y tercer libros, el autor pasa revista a los vicios más difundidos en la sociedad de su tiempo, esto es, el placer, el lujo de la vida, de las casas, de los vestidos, el excesivo cuidado y culto de la belleza física. Ade­más de su valor moral, estos dos libros, que derivan — probablemente — de obras hoy perdidas, son notables por su espíritu de observación y por la vivacidad realista con que el autor retrata hombres, hechos y cos­tumbres de la sociedad alejandrina de su tiempo. Trad. italiana de Boatti A. (Turín, 1937).

C. Schick