[Das jüngste Gericht]. Poema en alto alemán medio descubierto en 1841 por el germanista Diemer en un código del convento de Vorau, y escrito por una Frau Ava que probablemente es la misma Ava, monja de clausura, que murió en Melk en 1127. El poema sigue a la Vida de Jesús (v.) y al Anticristo (v.) de la misma autora, y, como estas obras, es un trabajo completo en sí mismo. Al igual que el Anticristo, el Juicio Universal es una típica expresión de las concepciones escatológicas medievales, y la poetisa no hace más que reelaborar las imágenes del Apocalipsis (v.) de San Juan. Su lenguaje es violento y poderoso, la fuerza de la expresión es a veces superior a la de las obras anteriores. El Juicio es anunciado por las quince señales, por fin llega el Señor y separa a los buenos de los malos, abandonando a éstos últimos a la merced de los diablos, descritos con abundancia de grotescos detalles. Al final de la obra la autora da unos consejos sobre la manera de evitar los atroces castigos reservados a los pecadores.
C. Gundolf

