BHAGAVAD-GITA. POEMA DE GILGAMESH

Aquí están dos famosos poemas de las literaturas asiáticas. Uno es el Bhagavad-Gita, título que podemos traducir por el Canto del Dios o por el Canto del Bienaventurado. Data del segundo o del tercer siglo antes de nuestra era. El nombre del autor es desconocido; los hindúes atribuyen sus obras a una divinidad, a una secta, a un personaje de la fábula o simplemente al Tiempo, hipótesis que parece atendible pero que alarma a los eruditos. El poema consta de setecientos versos y ha sido interpolado en el Mahabharata, que consta de doscientos doce mil. Se enfrentan dos ejércitos; Arjuna, el héroe, vacila antes de entrar en la batalla porque teme matar a sus parientes, a sus amigos y a sus maestros, que militan en el opuesto bando. El auriga de su carro lo insta a cumplir con el deber que su casta le impone. Declara que el universo es ilusorio y que la guerra también lo es. El alma es inmortal; transmigra a otros seres muerta la carne. La derrota o la victoria no importan; lo esencial es cumplir con su deber y lograr el Nirvana. Se revela después como Krishna, que es uno de los mil nombres de Vishnu. Un pasaje de este poema que afirma la identidad de los contrarios ha sido imitado por Emerson y por Charles Baudelaire. Es curioso que una apología de la guerra nos llegue de la India. En la Bhagavad-Gita confluyen las seis escuelas de la filosofía hindú.

La otra pieza de este volumen es la epopeya de Gilgamesh. Tal vez no sólo cronólogicamente es la primera de las epopeyas del mundo. Fue redactada o compilada hace cuatro mil años. En la famosa biblioteca de Asurbanipal doce tablas de arcilla contenían el texto. La cifra no es casual; corresponde al orden astrológico de la obra. Dos son los héroes del poema: el rey Gilgamesh y Enkidu, un hombre primitivo y sencillo, que vaga entre las gacelas de la pradera. Ha sido creado por la diosa Aruru para destruir a Gilgamesh, pero los dos se hacen amigos y emprenden aventuras que prefiguran los doce trabajos de Hércules. También se prefiguran en la epopeya el descenso a la Casa de Hades en la Odisea, el descenso de Eneas y la Sibila y la casi de ayer Comedia dantesca. La muerte del gigante Khumbaba, que guarda la foresta de cedros y cuyo cuerpo está revestido de ásperas escamas de bronce, es una de las muchas maravillas de este multiforme poema. La triste condición de los muertos y la búsqueda de la inmortalidad personal son temas esenciales. Diríase que todo ya está en este libro babilónico. Sus páginas inspiran el horror de lo que es muy antiguo y nos obligan a sentir el incalculable peso del Tiempo.

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2 Comentarios BHAGAVAD-GITA. POEMA DE GILGAMESH

  1. el-Wä$ïl

    Ahora que repaso el texto, sobrevive aún cierta ambiguedad con respecto a la pretendida refutación cabal de la reencarnación socialista según el Bahgavad Gita: Si bien se dice que en la “noche de Brahma” (PRALAYA) son absorbidos todos los seres que seran nuevamente manifestados (los que no hayan logrado la Unión) en el “nuevo día de Brahma”, esto no se refiere al MAHAPRALAYA (la
    noche del Universo entero), sino a la noche de este mundo, a lo que se podría objetar que las condiciones de manifestación del mismo (espacio-tiempo-cantidad) permanecen, hasta el MAHAPRALAYA, como CONDICIONES INMUTABLES.

    No obstante, esto no descarta (al contrario) la “preeminencia lógica” del esquema Guenoniano de los estados múltiples del ser (todo está concatenado, etc).”

    PD: Todavía falta algo que no deja de ser un importante punto en contra de la reencarnación socialista: Por mas que las condiciones sobrevivan, el mundo, PRALAYA de por medio, es “necesariamente otro” (cosa que dificulta la aceptación de la fantasmada de las “vidas pasadas” -yo fui Napoleón, etc)

  2. el-Wä$ïl

    NO.

    Volviendo a Guénon, los seres que post mortem quedan vinculados al mundo en un vehículo sutil hasta el Pralaya,con posibilidades de obtener lo que se llama la ‘realización gradual’ (krama-mukti), son solo los ‘LONGEVOS’, quienes, por fruto de la meditación en vida, alcanzan un estado que les permite rebasar la esfera de la Luna. Si bien no se desprenden de todo lazo con el estado humano, estos seres son elevados por encima de las aguas y pueden llegar a identificarse con el aspecto mas elevado de Hiranyagarba («el embrión de oro», cuya aspecto mas elevado es en el sentido de ‘que el centro de un mundo se identifica al centro de todos los mundos’); y si en este caso subsisten todavía posibilidades de volver a la manifestación, de tener ‘lugar’ será únicamente en el mundo sin forma. -Mientras que el viaje ignorantes (pitri-yana) no tiene nada que ver con esta cuestión (es decir que la cláusula praláyica alucinada no tiene ningún sentido).

    NO.

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